La IA transforma la economía estadounidense con inversiones de billones de dólares

La economía está impulsada en gran medida por la IA. Es difícil imaginar que fuera tan sólida sin ese impulso.
Un economista de Barclays resume la vulnerabilidad central de la economía estadounidense actual.
Mark

¿Por qué importa tanto que la IA sea responsable de un tercio del crecimiento económico? ¿No es solo un sector más?

Mimi

Porque cuando un tercio de tu crecimiento depende de una sola cosa, esa cosa se convierte en tu economía. Si falla, todo falla. Es diferente a cuando el crecimiento está distribuido.

Mark

Pero las empresas tecnológicas tienen dinero infinito, ¿verdad? Pueden seguir invirtiendo indefinidamente.

Mimi

No es dinero infinito. Es dinero prestado. Barclays estima que estos hiperescaladores emitirán 285.000 millones en bonos este año. Si los mercados de deuda se cierran, eso se detiene.

Mark

Mencionas que parte del gasto en IA se va a importaciones de Taiwán. ¿Eso es malo?

Mimi

Significa que no todo el dinero que se gasta en IA está impulsando la economía estadounidense. Estados Unidos importó 90.000 millones en componentes en cinco meses. Ese dinero sale del país.

Mark

¿Y qué pasa con los trabajadores? ¿Están ganando con todo esto?

Mimi

Los datos no lo dicen directamente, pero hay contratación en construcción de centros de datos e ingresos municipales aumentan. Pero también hay desplazamiento: el gasto en construcción de centros de datos subió mientras el gasto en viviendas y hospitales cayó.

Mark

¿Entonces la IA está quitando recursos de otras cosas que la gente necesita?

Mimi

Exactamente. Es un juego de suma cero en muchos sentidos. Los materiales, la mano de obra, el capital: todo tiene que venir de algún lado. Si va a centros de datos, no va a hospitales o viviendas.

Mark

¿Cuál es el escenario más peligroso aquí?

Mimi

Un colapso en el mercado de valores o en los mercados de deuda. Si los inversores pierden confianza en que la IA seguirá siendo rentable, el dinero se detiene. Y sin ese dinero, sin esas ganancias bursátiles que hacen que la gente gaste más, la economía pierde su principal motor.

  • Gasto en IA alcanzaría 1,5 billones de dólares anuales, frente a 1 billón hace dos años
  • Patrimonio neto de hogares estadounidenses: 174 billones de dólares en Q1 2026, aumento de 13 billones respecto a 2025
  • Importaciones de componentes electrónicos de Taiwán: 90.000 millones en cinco meses de 2026 vs. 20.000 millones en 2024
  • Emisión de bonos de hiperescaladores: 285.000 millones de dólares en 2026, frente a 109.000 millones en 2025
  • Gasto proyectado en capital de cinco hiperescaladores: casi 4 billones de dólares hasta 2029

Las empresas tecnológicas invierten cientos de miles de millones en centros de datos de IA, impulsando construcción, empleo e ingresos municipales en todo el país. El auge bursátil impulsado por la IA ha aumentado la riqueza de los hogares en billones de dólares, reforzando el gasto de consumidores y contribuyendo al crecimiento del PIB.

La inteligencia artificial se ha convertido en motor principal de la economía estadounidense, responsable de aproximadamente un tercio del crecimiento reciente a través de inversiones masivas en infraestructura y ganancias bursátiles, aunque genera vulnerabilidades significativas.

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futura para convertirse en el motor que impulsa la economía estadounidense en este momento. Las grandes empresas tecnológicas están volcando cientos de miles de millones de dólares en infraestructura informática para satisfacer las demandas insaciables de la IA, financiando estas adquisiciones mediante la emisión de deuda por miles de millones. El resultado es una transformación económica que toca prácticamente todo: desde lo que pagas por un iPhone hasta cuántos empleos se crean en ciudades pequeñas.

La expansión acelerada de centros de datos está generando un efecto dominó visible en toda la economía. La construcción de estas instalaciones impulsa el gasto en obras, genera nuevas contrataciones y aumenta los ingresos de los municipios. Simultáneamente, el entusiasmo de Wall Street por las acciones de fabricantes de chips y otras empresas beneficiadas por el auge de la IA ha provocado un aumento masivo en la riqueza de los hogares estadounidenses. Ese incremento de patrimonio neto está alimentando el gasto de los consumidores, creando un ciclo de crecimiento que se refuerza a sí mismo. Según Michael Pearce, economista de Oxford Economics, estos factores combinados son responsables de aproximadamente un tercio del crecimiento económico reciente del país.

La magnitud de esta apuesta es difícil de exagerar. Los datos más recientes sobre el producto interior bruto revelan que la inversión empresarial en categorías relacionadas con la IA sigue acelerándose. El gasto combinado en software, construcción de centros de datos y equipos informáticos y de comunicaciones alcanzaría aproximadamente 1,5 billones de dólares anuales si mantuviera el ritmo actual, comparado con alrededor de 1 billón de dólares hace dos años. En junio, el Departamento de Comercio informó que los gastos en construcción de centros de datos alcanzaron 68.300 millones de dólares a tasa anual, un aumento de 21.500 millones respecto al año anterior. Mientras tanto, el gasto en el resto de la construcción privada —viviendas, centros comerciales, hospitales— se redujo en 101.600 millones de dólares durante el mismo período.

Pero esta dependencia creciente de la IA también representa una vulnerabilidad económica fundamental. Jonathan Millar, economista de Barclays, lo expresó de manera directa: en estos momentos, la economía estadounidense está impulsada en gran medida por la IA, y es difícil imaginar que pudiera ser remotamente tan sólida sin ese impulso. ¿Qué ocurriría si el auge se desvaneciera? La pregunta no es académica. Parte del gasto en IA se destina a componentes importados, especialmente chips de memoria de Taiwán. En los primeros cinco meses de 2026, Estados Unidos importó aproximadamente 90.000 millones de dólares en equipos informáticos, semiconductores y componentes electrónicos desde Taiwán, comparado con unos 20.000 millones en el mismo período de 2024. Esto significa que una porción significativa del gasto en IA no está impulsando directamente la producción estadounidense.

La inflación también está erosionando el valor real de estas inversiones. El aumento de los precios de los chips significa que los compradores simplemente no están obteniendo tanto rendimiento de su dinero como antes. A pesar de estos vientos en contra, Pearce estima que la inversión en IA por sí sola ha estado detrás de casi una cuarta parte del crecimiento reciente del PIB. El otro pilar del crecimiento impulsado por la IA es el mercado de valores. En el primer trimestre, el patrimonio neto de los hogares estadounidenses alcanzó 174 billones de dólares según la Reserva Federal, un aumento de 13 billones respecto al año anterior, impulsado principalmente por ganancias bursátiles. Desde entonces, el índice S&P 1500 ha subido alrededor del 15 por ciento, lo que sugiere que la riqueza de los hogares es ahora varios billones de dólares mayor. Cuando el patrimonio neto aumenta, las personas gastan con mayor libertad. Los economistas estiman que por cada dólar ganado en el mercado de valores, la gente gasta algunos céntimos adicionales, con los consumidores de mayores ingresos —que poseen la mayor parte de las acciones— siendo los más beneficiados.

Existe también la posibilidad de que la IA esté absorbiendo tantos recursos que esté desplazando a otros sectores de la economía. Los terrenos, materiales y mano de obra cualificada destinados a la construcción de centros de datos podrían emplearse en otros fines. Michael Feroli, economista de JPMorgan Chase, señala que no se puede simplemente dejar de lado la IA y mantener todo lo demás sin cambios. La actividad y la exuberancia financiera asociadas a la IA podrían estar desplazando a otras actividades económicas. Además, la IA está contribuyendo a la inflación que merma el poder adquisitivo de los consumidores. El iPhone 18 Pro, que saldrá al mercado en septiembre, podría costar menos si no fuera por la subida de los precios de los chips de memoria.

Por ahora, a pesar de las recientes ventas de algunas acciones relacionadas con la IA, el auge del gasto parece probable que continúe. Los analistas estiman que el gasto de capital de cinco de los denominados hiperescaladores —Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle— ascenderá a casi 4 billones de dólares durante los cuatro años que finalizan en 2029, más de 300.000 millones de dólares por encima de lo que estimaban hace un mes. Barclays estima que la emisión de bonos de estos cinco hiperescaladores más SpaceX alcanzará 285.000 millones de dólares este año, frente a aproximadamente 109.000 millones el año pasado. Sin embargo, cualquier problema grave en el mercado de valores o en los mercados de deuda que financian este auge podría trastocar esta tendencia. La economía estadounidense ha apostado fuertemente por que la expansión de la IA continúe con la misma fuerza.

En estos momentos, se trata de una economía impulsada en gran medida por la IA. Es difícil imaginar que pudiéramos ser ni de lejos tan sólidos sin ese impulso.
— Jonathan Millar, economista de Barclays
Sin este auge de la inversión, creo que está bastante claro que la economía estaría más parada.
— Michael Pearce, economista de Oxford Economics
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