La IA será clave para la competitividad empresarial española en 2026, advierte AI-Network

La IA exige liderazgo, no solo tecnología
Martínez Buero subraya que la gobernanza estratégica y el compromiso de la alta dirección son lo que realmente diferencia a las empresas que avanzan.
Mark

¿Por qué AI-Network insiste tanto en que esto no es solo un problema tecnológico?

Mimi

Porque han visto que muchas empresas compran herramientas de IA, las instalan, y luego nada cambia realmente. Sin liderazgo claro, sin gobernanza, sin que la alta dirección esté comprometida, la tecnología se queda en un rincón.

Luke

Pero ¿cuántas de esas 160 empresas en el congreso realmente tienen IA en su comité de dirección? ¿O es lo que dicen que deberían tener?

Mimi

Esa es la pregunta que Sáez plantea directamente: existe una brecha entre la ambición y la realidad. Muchas saben que deberían hacerlo, pero aún no lo hacen.

Mark

Los números de adopción crecieron mucho en un año, del 12,4% al 21,1%. ¿Eso significa que las empresas lo están haciendo bien?

Luke

No necesariamente. Adopción significa que tienen algo de IA en algún lugar. No dice nada sobre si lo están gobernando bien, si está integrado en procesos críticos, o si realmente genera valor.

Mimi

Exacto. Por eso Sáez habla de la brecha. El crecimiento es real, pero el reto ahora es pasar de tener IA a usarla bien.

Mark

¿Qué pasa con las empresas que no adopten IA?

Mimi

Alcaide fue clara: perderán competitividad. En un contexto donde casi una de cada cinco empresas ya la usa, quedarse fuera es un riesgo.

Luke

Aunque hay que notar que eso es en empresas de más de 10 empleados. En pymes más pequeñas, el panorama probablemente es muy diferente.

Mark

¿Cuál es el verdadero reto entonces para 2026?

Mimi

Escalar. Pasar de pilotos a procesos reales. Medir el impacto. Preparar a la gente. Gobernar bien los datos. Todo eso a la vez.

  • La adopción de IA en empresas españolas casi se duplicó en un año —del 12,4% al 21,1%—, pero la velocidad del dato contrasta con la lentitud con que muchas organizaciones traducen esa adopción en resultados reales.
  • El presidente de AI-Network advirtió que las compañías atrapadas en pilotos aislados y experimentos sin escala corren el riesgo de quedar rezagadas frente a competidores que ya han integrado la IA en el núcleo de su modelo de negocio.
  • La brecha entre ambición y ejecución es el obstáculo central: saber que la IA importa no es suficiente si la alta dirección no asume el liderazgo estratégico y la gobernanza del dato sigue siendo una asignatura pendiente.
  • Las empresas que inviertan en formación de talento, calidad del dato, ética y cumplimiento normativo son señaladas como las que obtendrán ventaja competitiva diferencial en el corto plazo.
  • La colaboración público-privada emerge como condición necesaria, con la Secretaría de Estado de Digitalización subrayando que ningún actor puede afrontar solo una transformación de esta magnitud.

En Madrid, la comunidad empresarial española recibió en 2026 un mensaje inequívoco: la inteligencia artificial ha dejado de ser un experimento para convertirse en la infraestructura que decide la supervivencia competitiva de las organizaciones. AI-Network, reuniendo a más de 160 directivos en su congreso anual, advirtió que el verdadero desafío ya no es adoptar la tecnología, sino gobernarla con sabiduría, escalarla con propósito y anclarla en la cultura de cada empresa. Como en toda gran transformación histórica, la distancia entre quienes comprenden el momento y quienes lo ignoran se volverá, en poco tiempo, insalvable.

En el espacio CO Studio de Prosegur, en Madrid, más de 160 directivos de compañías líderes se reunieron en el AI Directors Congress 2025 convocado por AI-Network, la asociación profesional de referencia en inteligencia artificial en España. El mensaje central fue tan claro como urgente: la IA ha dejado de ser un laboratorio de pruebas para convertirse en la infraestructura estratégica que determinará quién prospera y quién se queda atrás en 2026.

Tomás Martínez Buero, presidente de AI-Network, subrayó que la tecnología por sí sola no genera resultados. Lo que diferencia a las organizaciones ganadoras es su capacidad para integrar la IA en sus modelos de negocio, sus procesos y su cultura, con el respaldo explícito de la alta dirección. Sin gobernanza clara y sin que la IA ocupe un lugar en la agenda del comité de dirección, la transformación se queda en buenas intenciones.

Juan Antonio Sáez, secretario de AI-Network, puso nombre al problema más extendido: la brecha entre ambición y ejecución. Muchas empresas reconocen la importancia de la IA pero encuentran difícil el salto de la teoría a la práctica. Sáez insistió en que la transformación es también humana: las organizaciones que acompañen a su talento con formación y alfabetización digital serán las que realmente aprovechen las oportunidades que ofrece la tecnología. La confianza, la ética y el cumplimiento normativo, lejos de ser obstáculos, serán los elementos que separen a los líderes de los rezagados.

Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial en el Ministerio para la Transformación Digital, aportó los datos que ilustran la velocidad del cambio: la adopción de IA en empresas españolas de más de diez empleados pasó del 12,4% al 21,1% en apenas un año. Alcaide advirtió que las empresas que no incorporen la IA en sus procesos podrían perder competitividad, y enfatizó que la colaboración público-privada es esencial para desplegar una tecnología tan disruptiva.

El congreso cerró con la entrega de los Premios AI-Network y la presentación del libro 'AI Directors Sessions', una guía práctica para directivos que lideran la transformación digital. Con ello, AI-Network consolidó su posición como el espacio de referencia donde la España empresarial debate su futuro en la era de la inteligencia artificial.

En Madrid, durante el congreso anual de AI-Network, los líderes de la asociación profesional española de inteligencia artificial dejaron clara una advertencia para 2026: la IA ya no es un experimento en el laboratorio de innovación de las grandes empresas. Se ha convertido en la infraestructura que define quién prospera y quién se queda atrás.

Tomás Martínez Buero, presidente de AI-Network, fue directo en su diagnóstico. La tecnología por sí sola no genera resultados. Lo que importa ahora es cómo las organizaciones la integran en sus modelos de negocio, en sus procesos, en su cultura. Las compañías que entienden esto y avanzan con una estrategia consciente y alineada con sus objetivos tendrán una ventaja competitiva clara frente a las que siguen experimentando con pilotos aislados. El reto ya no es probar; es escalar, gobernar y crear valor real.

Martínez Buero insistió en que el liderazgo es la clave. La IA exige nuevas estructuras de gobernanza, decisiones estratégicas claras y la implicación directa de la alta dirección. En 2026, las compañías más avanzadas serán aquellas que han situado la IA en la agenda del comité de dirección, no solo en el departamento de tecnología. Sin ese respaldo desde arriba, la transformación se queda en buenas intenciones.

Juan Antonio Sáez, secretario de AI-Network y director de Proyectos, señaló un problema que muchas organizaciones enfrentan: existe una brecha profunda entre la ambición y la realidad. Muchas empresas ya saben que la IA es importante, pero el paso de la teoría a la ejecución sigue siendo difícil. El foco en 2026 estará en cómo escalar casos de uso reales, cómo integrar la IA en los procesos críticos del negocio y cómo medir su impacto en términos concretos de resultados. Sáez también subrayó que la adopción de IA no es solo un asunto tecnológico; es humano. Las empresas que inviertan en formación, en alfabetización digital y en acompañar a su talento serán las que realmente aprovechen las oportunidades. Cuando se usa bien, la IA aumenta la productividad, mejora la toma de decisiones y libera tiempo para tareas de mayor valor.

Las tendencias que marcarán el corto plazo incluyen una mayor atención a la gobernanza, la calidad del dato y la seguridad. Sáez enfatizó que la IA será cada vez más transversal en las organizaciones y, por tanto, más crítica. La confianza, la ética y el cumplimiento normativo no serán frenos al crecimiento, sino elementos diferenciales que separarán a los ganadores de los rezagados.

Estas reflexiones surgieron durante el AI Directors Congress 2025, celebrado en Madrid en el espacio CO Studio de Prosegur. El evento reunió a más de 160 directivos de compañías líderes para debatir sobre el presente y el futuro de la IA aplicada al negocio. El congreso abordó el impacto de la tecnología en áreas clave: marketing y ventas, operaciones, finanzas, recursos humanos, legal e infraestructura tecnológica. El evento incluyó la participación de Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial en la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital.

Alcaide presentó datos que ilustran la velocidad del cambio. La adopción de IA en empresas españolas de más de 10 empleados pasó del 12,4% en el primer trimestre de 2024 al 21,1% en el mismo período de 2025. En un solo año, la adopción creció casi diez puntos porcentuales. Alcaide advirtió que las empresas que no incorporen IA en sus procesos podrían perder competitividad en el contexto actual. También enfatizó que la colaboración público-privada es absolutamente esencial para avanzar en el despliegue de una tecnología tan disruptiva.

El congreso cerró con la entrega de los Premios AI-Network, que reconocieron los proyectos corporativos más destacados del año, y con la publicación del libro 'AI Directors Sessions', una guía práctica para directivos que lideran la transformación digital impulsada por la IA. El evento consolidó a AI-Network como la asociación profesional de referencia en inteligencia artificial en España.

Las empresas que entiendan que la IA debe pasar de ser un laboratorio de pruebas a una infraestructura estratégica del negocio, y apuesten por una integración consciente y responsable, tendrán una ventaja competitiva clara
— Tomás Martínez Buero, presidente de AI-Network
Existe una brecha entre la ambición y la realidad. El foco en 2026 estará en cómo escalar casos de uso, integrar la IA en procesos críticos y medir su impacto en términos de negocio
— Juan Antonio Sáez, secretario de AI-Network
Quer a matéria completa? Leia o original em Europa Press ↗
Fale Conosco FAQ