Durante décadas, la medicina reproductiva ha esperado a que el cuerpo falle antes de intervenir. Hoy, en un país donde la maternidad se pospone cada vez más y las técnicas de reproducción asistida sostienen ya el diez por ciento de los nacimientos, la inteligencia artificial y la genómica abren la posibilidad de leer las señales del envejecimiento ovárico antes de que se conviertan en diagnóstico. Es el mismo giro que transformó la cardiología y la oncología, ahora asomándose al umbral de la fertilidad.
La IA promete detectar problemas de fertilidad antes de buscar embarazo
La insuficiencia ovárica prematura afecta al 1-3,5% de las mujeres, limitando opciones de intervención cuando el diagnóstico llega tardíamente.