El 72% de empresas peruanas enfrenta escasez de talento cualificado, mientras universidades mantienen modelos obsoletos que ignoran las demandas del futuro laboral. Existe una pirámide invertida: 65.8% de estudiantes estudia en universidades pero el mercado demanda 51.7% de perfiles técnicos, con solo 4.4% del presupuesto educativo destinado a formación técnica.