En el corazón de un congreso médico en Múnich, investigadores israelíes revelaron que la inteligencia artificial puede leer en las mamografías de rutina algo que el ojo clínico ha tardado décadas en reconocer: las huellas silenciosas de la enfermedad cardiovascular en mujeres. Con una fiabilidad de hasta el 86%, el sistema convierte un examen ya existente en una doble oportunidad de prevención, interpelando a una medicina que históricamente ha diagnosticado tarde —y mal— el mayor asesino femenino del mundo. El hallazgo no es solo técnico; es también un espejo que refleja cuánto tiempo las muje