Durante siglos, la vaina del algarrobo ha colgado de los árboles mediterráneos sin que nadie reparara en su valor más profundo. Hoy, una investigadora del CSIC revela que lo que la industria descarta contiene un complejo fibra-polifenol capaz de regular el azúcar en sangre y reducir el riesgo cardiovascular en personas con prediabetes y diabetes tipo 2. Es un recordatorio de que la naturaleza suele guardar sus remedios más valiosos en aquello que el mundo moderno elige ignorar.