Euclid captura la imagen más detallada del corazón de la Vía Láctea con 60 millones de estrellas

Sesenta millones de estrellas capturadas en un solo día
Euclid registró el mosaico más detallado del corazón galáctico en apenas 26 horas de observación.

Euclid capturó en 26 horas la imagen más detallada del bulbo galáctico, mostrando 60 millones de estrellas con nitidez comparable al Hubble pero cubriendo 270 veces más área. La imagen incluye 51 sistemas planetarios conocidos y facilitará el descubrimiento de exoplanetas usando microlentes gravitacionales, técnica que ha identificado casi 300 planetas en dos décadas.

  • Euclid capturó 60 millones de estrellas en 26 horas el 23 de marzo de 2025
  • La imagen cubre 270 veces más área que el Telescopio Espacial Hubble en el mismo tiempo
  • Incluye 51 sistemas planetarios conocidos y facilita la búsqueda de exoplanetas mediante microlentes gravitacionales
  • Casi 300 exoplanetas han sido descubiertos en dos décadas usando esta técnica desde telescopios terrestres

La misión Euclid de la ESA ha fotografiado el centro de la Vía Láctea con 60 millones de estrellas, permitiendo a científicos detectar exoplanetas mediante microlentes gravitacionales con precisión sin precedentes.

El telescopio espacial Euclid, lanzado por la Agencia Espacial Europea hace casi tres años, hizo algo que no estaba previsto que hiciera: durante apenas un día en marzo de 2025, apuntó hacia la región más brillante y abarrotada del cielo nocturno, el corazón palpitante de la Vía Láctea, y capturó lo que se reveló como la fotografía más detallada jamás tomada de ese lugar. En 26 horas, el telescopio registró un mosaico de más de 60 millones de estrellas, nebulosas y cúmulos estelares, una imagen tan vasta y nítida que abre una ventana completamente nueva para buscar mundos alrededor de otras estrellas.

Euclid no fue diseñado originalmente para mirar hacia adentro. Su misión es explorar miles de millones de galaxias distantes, desentrañar los misterios de la materia oscura y la energía oscura que conforman la mayor parte del universo conocido. Pero cuando astrónomos de todo el mundo pidieron que el telescopio dirigiera su mirada hacia el bulbo galáctico, esa región central extremadamente poblada de nuestra propia galaxia, la ESA accedió. Lo que sucedió fue notable: la cámara de luz visible de Euclid, tan sensible como la del Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la ESA, logró distinguir estrellas individuales en una región tan abarrotada que podría haber quedado cegada. Pero no lo hizo. En cambio, capturó detalles con una claridad que los telescopios terrestres simplemente no pueden igualar.

La escala de lo que Euclid logró en esas pocas horas es difícil de comprender. Cada imagen que el telescopio toma en cuestión de horas cubre un área de cielo 270 veces mayor que el campo de visión del Hubble. Para obtener la misma cobertura, el Observatorio Keck en Hawái necesitaría aproximadamente 2.000 horas de observación continua. Euclid, además, es capaz de detectar estrellas mucho más débiles de las que los telescopios terrestres podrían ver, incluso con las mejores condiciones atmosféricas. La imagen final fue construida a partir de nueve exposiciones separadas, cada una cubriendo un área de cielo más grande que la Luna llena.

Pero esta fotografía no es simplemente un logro de ingeniería o un ejercicio de belleza cósmica. Tiene un propósito científico muy concreto: permitir a los astrónomos detectar exoplanetas utilizando una técnica llamada microlente gravitacional. El concepto es elegante. Cuando una estrella se posiciona entre otra estrella y un observador, su gravedad actúa como una lupa cósmica, curvando e intensificando la luz de la estrella más lejana. Si un planeta orbita alrededor de esa estrella más cercana, su propia gravedad también distorsiona la luz, pero de manera ligeramente diferente. Ese cambio adicional y sutil en el brillo es la firma que revela la presencia de un planeta. Durante los últimos veinte años, astrónomos han descubierto casi 300 exoplanetas utilizando esta técnica, todos observados desde la Tierra, todos dirigidos hacia el centro de la Vía Láctea.

La imagen de Euclid ya contiene 51 sistemas planetarios conocidos, pero su verdadero valor reside en lo que permitirá descubrir en el futuro. Jean-Philippe Beaulieu, del Instituto de Astrofísica de París y codirector del grupo de trabajo sobre exoplanetas del Consorcio Euclid, explicó que para detectar microlentes gravitacionales es necesario observar regiones del cielo densamente pobladas de estrellas, exactamente lo que Euclid acaba de proporcionar. La técnica requiere alineaciones fortuitas, momentos en los que las geometrías cósmicas se alinean de manera precisa. Cuantas más estrellas se observen, más probabilidades hay de capturar esos eventos raros.

Euclid es una misión construida y operada por la ESA con contribuciones de la NASA, lanzada en julio de 2023 e iniciando sus observaciones científicas en febrero de 2024. Detrás de ella hay un consorcio de más de 2.000 científicos de 300 institutos distribuidos en 15 países europeos, además de Estados Unidos, Canadá y Japón. Estos investigadores son responsables de proporcionar los instrumentos científicos y de analizar los datos que la misión produce. Lo que sucedió en esas 26 horas de marzo fue el resultado de años de planificación, construcción y coordinación internacional. Ahora, con esta imagen en mano, la búsqueda de nuevos mundos en la región más densa de nuestra galaxia puede acelerarse significativamente, revelando quizás decenas o cientos de planetas que de otro modo habrían permanecido ocultos en el brillo del corazón galáctico.

Para detectar el microlente gravitacional, es necesario observar zonas del cielo densamente pobladas de estrellas, como las cercanas al centro de nuestra galaxia
— Jean-Philippe Beaulieu, Instituto de Astrofísica de París
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Euclid, un telescopio diseñado para mirar galaxias lejanas, fue capaz de hacer algo tan diferente con el centro de nuestra propia galaxia?

Model

Porque la sensibilidad de su cámara de luz visible es excepcional. Hubble tiene esa misma sensibilidad, pero Euclid captura 270 veces más cielo en cada imagen. Cuando los astrónomos pidieron que mirara hacia el bulbo galáctico, el telescopio simplemente hizo lo que mejor sabe hacer: capturar vastas áreas con detalle nítido. No quedó cegado por el brillo porque fue diseñado para no serlo.

Inventor

¿Qué hace que la microlente gravitacional sea tan valiosa para encontrar exoplanetas?

Model

Es una técnica que funciona en regiones abarrotadas de estrellas, donde las alineaciones fortuitas ocurren. Cuando una estrella se interpone entre otra y nosotros, actúa como lupa. Si hay un planeta orbitando esa estrella cercana, su gravedad distorsiona la luz de manera distintiva. Ese cambio pequeño pero detectable es la firma del planeta.

Inventor

¿Cuántos exoplanetas se han encontrado así hasta ahora?

Model

Casi 300 en los últimos veinte años, todos con telescopios terrestres, todos mirando hacia el centro de la Vía Láctea. Pero esos telescopios tienen limitaciones. Euclid acaba de mostrar 60 millones de estrellas en una sola imagen. Eso significa muchas más oportunidades para detectar esos eventos raros.

Inventor

¿Qué hace que esta imagen sea diferente de lo que Hubble podría hacer?

Model

Hubble es extraordinario, pero necesitaría miles de horas para capturar lo que Euclid hizo en 26 horas. Además, Euclid detecta estrellas más débiles. Desde la Tierra, incluso el mejor observatorio necesitaría alrededor de 2.000 horas para obtener la misma cobertura. Euclid lo hizo en un día.

Inventor

¿Qué viene después con esta imagen?

Model

Los científicos ahora pueden estudiar los 51 sistemas planetarios conocidos en esta región con un detalle sin precedentes, y buscar nuevos planetas que la técnica de microlente gravitacional pueda revelar. La imagen es una herramienta, no un final. Es el comienzo de una búsqueda más profunda.

Contact Us FAQ