Durante más de cinco años, la Fórmula 1 vivió una expansión que parecía desafiar la gravedad: nuevos mercados, nuevas audiencias, nuevos patrocinadores. Pero los ciclos, como la propia historia del deporte enseña, siempre terminan. En agosto de 2026, Liberty Media confirmó lo que muchos intuían: los ingresos cayeron un 38% en el segundo cuatrimestre, señal de que el modelo que transformó el campeonato ha alcanzado sus límites naturales. La pregunta ya no es si el crecimiento se ha detenido, sino qué forma tomará la siguiente era.