En el cruce entre la lealtad política y la responsabilidad institucional, la Fiscalía acusa a la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, de haber filtrado un informe policial confidencial para proteger a Isabel Díaz Ayuso tras sus polémicas declaraciones sobre migrantes y agresiones sexuales en enero de 2024. Lo que comenzó como un gesto de defensa partidista derivó, según la acusación, en una cadena de revelaciones, encubrimientos y presiones que ahora exige respuesta ante la justicia. El caso recuerda que los documentos clasificados no son solo papel: son el límite entre el poder que
La Fiscalía acusa al PP de filtrar un documento policial para defender a Ayuso
Hay que salvar a la jefa como sea, hay que dar traslado de esto a Madrid
¿Cómo es posible que un documento policial confidencial termine en las redes sociales de un político?
Según la Fiscalía, la alcaldesa Piquet fotografió el informe sobre agresiones sexuales y se lo mostró al director de comunicación, quien a su vez lo compartió con Serrano, que lo publicó en X.
Pero espera. El jefe policial es quien cuenta eso. ¿Hay pruebas de que Piquet realmente fotografió el documento? ¿Mensajes, registros de cámaras?
No. El jefe policial lo relata en sus informes, pero dos concejales presentes en la reunión negaron que eso ocurriera.
¿Y Serrano qué dice?
Serrano sostiene que recibió un email anónimo de una dirección desconocida, que luego borró. No admite que nadie del Ayuntamiento le haya pasado nada.
Entonces no hay email, no hay rastro digital, no hay testigos que corroboren la versión del jefe policial. Solo su palabra contra la de dos concejales del PP.
Exacto. Y el jefe policial fue cesado después de todo esto, lo que la defensa de Piquet usa para cuestionar su credibilidad.
¿Por qué la Fiscalía pide inhabilitación si las pruebas son tan débiles?
Esa es la pregunta. La Fiscalía confía en el relato del jefe policial y en los audios encriptados que grabó. Pero esos audios no prueban directamente que Piquet fotografiara el documento.
El PSOE ahora quiere acceder a los emails de Serrano para ver si hay algo que demuestre que alguien del Ayuntamiento le pasó la información.
¿Y si no encuentran nada?
Entonces el caso se desmorona. La defensa ya pide el archivo de la causa. Todo depende de lo que encuentren en esos emails, si es que existen.
O Pulso
- La Fiscalía pide dos años y medio de inhabilitación para Piquet, acusada de fotografiar un informe policial reservado para trasladarlo al PP de Madrid y blindar a Ayuso ante las críticas por sus declaraciones sobre migrantes.
- El jefe de la Policía Local relata que escuchó a la alcaldesa decir 'hay que salvar a la presidenta como sea', y que al día siguiente el número dos de Ayuso publicó el documento en redes sociales.
- La tensión interna escaló hasta el punto en que, según el mando policial, la alcaldesa le propuso culpar a un periodista ficticio para encubrir la filtración, y él se negó a participar en lo que llama un 'cambalache'.
- La defensa de Piquet niega todos los hechos, dos concejales del PP desmienten la versión del jefe policial, y una fuente cercana al caso la describe como una acusación construida sobre 'la declaración falsa de un excomisario cesado'.
- El PSOE presiona para obtener los correos electrónicos de Alfonso Serrano —quien afirma haber recibido el documento de forma anónima y haber borrado ese email— en busca de pruebas de una operación coordinada.
En el cruce entre la lealtad política y la responsabilidad institucional, la Fiscalía acusa a la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, de haber filtrado un informe policial confidencial para proteger a Isabel Díaz Ayuso tras sus polémicas declaraciones sobre migrantes y agresiones sexuales en enero de 2024. Lo que comenzó como un gesto de defensa partidista derivó, según la acusación, en una cadena de revelaciones, encubrimientos y presiones que ahora exige respuesta ante la justicia. El caso recuerda que los documentos clasificados no son solo papel: son el límite entre el poder que sirve y el poder que se sirve a sí mismo.
En enero de 2024, Isabel Díaz Ayuso visitó Alcalá de Henares y vinculó públicamente a los migrantes acogidos en un centro municipal con agresiones sexuales e incidentes de seguridad. Aunque luego se disculpó, el Gobierno la acusó de racismo y el PP de Madrid se movilizó para defenderla. Según la Fiscalía, esa defensa incluyó la filtración de un documento policial confidencial.
Rubén Jiménez, entonces jefe de la Policía Local, afirma que el 17 de enero la alcaldesa Judith Piquet le solicitó información sobre las agresiones, fotografió con su móvil el informe que él le entregó y le dijo al director de comunicación del Ayuntamiento que había que 'salvar a la presidenta como sea'. Al día siguiente, Alfonso Serrano, número dos de Ayuso, publicó ese mismo documento en X. Jiménez lo vivió como una traición y comenzó a documentar todo: pedía recibís por cada documento entregado y grabó conversaciones que luego envió a la Fiscalía en un pendrive encriptado.
La situación dentro del Ayuntamiento se deterioró rápidamente. Según Jiménez, Piquet le propuso atribuir la filtración a un periodista que supuestamente habría fotografiado el informe sin que nadie se diera cuenta. Él se negó. Poco después fue cesado como responsable de la policía local.
La Fiscalía solicita ahora dos años y medio de inhabilitación para Piquet y pena similar para el director de comunicación, Raúl Castillo, por un delito de revelación de secretos. La defensa de la alcaldesa niega los hechos categóricamente, señala la ausencia de pruebas documentales —ni WhatsApps ni correos— y describe la acusación como el relato interesado de un mando policial cesado. Serrano, por su parte, declaró ante el juzgado que el documento le llegó por un email anónimo que borró y cuya dirección no recuerda. El PSOE ha pedido acceso a sus cuentas de correo para verificarlo. El caso queda ahora en manos de la justicia, con dos versiones que no admiten punto de encuentro.
En enero de 2024, Isabel Díaz Ayuso visitó Alcalá de Henares y pronunció palabras que encendieron la mecha. Frente a un Centro de Emergencia, Acogida y Derivación para migrantes ubicado en el municipio, la presidenta madrileña vinculó la presencia de personas acogidas con agresiones sexuales bajo investigación, riñas graves y otros problemas de seguridad. Aunque después se disculpó diciendo que no se refería a ningún colectivo específico, el Gobierno nacional la acusó de racismo. El PP de Madrid se movilizó en su defensa. Lo que ocurrió después, según la Fiscalía, fue un intento coordinado de la alcaldesa de Alcalá, Judith Piquet, de proteger a su jefa política mediante la filtración de documentación confidencial.
Rubén Jiménez, entonces jefe de la Policía Local, relata en un informe enviado a la Fiscalía que el 17 de enero recibió una llamada de Piquet solicitando información sobre las agresiones sexuales. Dice que imprimió un documento identificado como 19966/2023 y se lo llevó a la alcaldesa antes de una junta de seguridad programada para esa tarde. Según su versión de los hechos, Piquet fotografió el informe con su teléfono móvil y mostró la imagen a Raúl Castillo, director de comunicación del Ayuntamiento, diciéndole textualmente que "hay que salvar a la presidenta" y que "hay que salvar a la jefa como sea", insistiéndole en que la información debía trasladarse a Madrid. Castillo, según el relato del jefe policial, también fotografió el documento.
Al día siguiente, Alfonso Serrano, número dos de Ayuso en el partido, publicó en X un mensaje acompañado del documento policial. Ese tuit fue vivido por Jiménez como una traición. Cuando Javier Rodríguez Palacios, líder del PSOE local, denunció en febrero la posible comisión de un delito por la filtración de un documento confidencial, se abrió una investigación que ahora ha llegado a la Fiscalía. El jefe policial comenzó a pedir recibís cuando proporcionaba documentación y grabó conversaciones sobre la polémica con la concejala de Seguridad, que luego envió a la Fiscalía en un pendrive encriptado. En uno de esos audios, según su propio informe, le reprocha a la concejala la filtración y subraya que solo la alcaldesa y el director de comunicación tuvieron acceso al documento.
La tensión dentro del Ayuntamiento se volvió insostenible. El 23 de enero, según el relato de Jiménez, Piquet le transmitió que conocía su enfado por la filtración. Cuando el jefe policial advirtió que podría presentar una denuncia, la alcaldesa le respondió, siempre según su versión, que "habrá que inventarse algo". La idea que propuso fue culpar a un periodista que supuestamente habría fotografiado el documento durante la junta de seguridad sin que ella se diera cuenta. Jiménez dice que se negó a participar en lo que describe como un cambalache. Piquet, según su relato, le advirtió que entonces tendría problemas. Poco después, Jiménez dejó de ser responsable de la policía de Alcalá.
La Fiscalía ha solicitado dos años y medio de inhabilitación para cargo y empleo público a Piquet, así como multa, considerándola responsable de un delito de descubrimiento y revelación de secretos. También ha pedido pena similar para Castillo. Sin embargo, la defensa de la alcaldesa niega categóricamente los hechos y solicita el archivo de la causa por ausencia de indicios y pruebas. Dos concejales del PP que estaban presentes en la reunión donde supuestamente ocurrió la fotografía del documento negaron durante la instrucción que eso sucediera, cuestionando la versión del jefe policial. Una fuente cercana al caso, que pide anonimato porque el proceso sigue abierto, describe la acusación como "basada en la declaración falsa de un excomisario enfadado porque se le cesó de comisario", y subraya que no hay WhatsApps, correos ni otra documentación que respalde la acusación.
Serrano, cuando compareció como testigo ante el juzgado esta primavera, aseguró que la información que publicó en redes sociales no le había sido proporcionada por nadie del Ayuntamiento, sino que le había llegado a través de un correo electrónico que borró y cuya dirección desconoce. El PSOE ha solicitado que se reclamen a Serrano los emails de sus cuentas del Senado, del PP y de la Comunidad de Madrid, en busca de pruebas de una operación coordinada para proteger a Ayuso. El caso ahora descansa en manos de la justicia, con dos versiones irreconciliables: la del jefe policial que describe un plan deliberado de filtración para defender a la presidenta, y la de los acusados que niegan cualquier participación y cuestionan la credibilidad de quien los acusa.
Citações Notáveis
Hay que salvar a la presidenta, hay que salvar a la jefa como sea, hay que dar traslado de esto a Madrid— Palabras atribuidas a Judith Piquet según el informe del jefe de policía Rubén Jiménez
Todo está basado en la declaración falsa de un excomisario enfadado porque se le cesó de comisario. Pruebas cero. Ni WhatsApps, ni correos, ni nada… pura invención— Fuente cercana al caso, solicitando anonimato