La Reserva Federal estadounidense elevó sus tipos de interés en un movimiento ampliamente anticipado, marcando un hito en el gradual repliegue del estímulo monetario que ha sostenido la economía global durante años. El presidente Warsh confirmó que el ciclo de endurecimiento toca a su fin, con solo una subida más prevista antes de que concluya el año y una pausa prolongada durante 2027. Los mercados, lejos del pánico, respondieron con la serenidad de quien recibe una noticia esperada, aunque sin bajar la guardia ante la energía y los bonos soberanos.