Por primera vez en tres años, la Reserva Federal de Estados Unidos ha elevado los tipos de interés, inaugurando así la era de Kevin Warsh al frente de la institución con un gesto que reafirma la independencia del banco central frente a las presiones de la Casa Blanca. La decisión, tomada en medio de mercados inquietos, plantea una pregunta que ha acompañado a las democracias modernas desde siempre: ¿quién debe gobernar el dinero, los técnicos o los elegidos? Warsh ha respondido, al menos por ahora, del lado de la credibilidad institucional, aunque el precio político de esa elección aún no ha t