En un momento de tensión institucional, la Reserva Federal de Estados Unidos elevó sus tasas de interés al rango de 3,75%-4%, desafiando abiertamente las demandas del presidente Trump y reafirmando su independencia frente al poder ejecutivo. La decisión, unánime y largamente postergada, responde a una inflación que lleva más de cinco años resistiéndose a ceder, agravada por el encarecimiento del petróleo en tiempos de guerra. Es el recordatorio de que las instituciones, cuando funcionan, actúan sobre el tiempo largo de la economía, no sobre el tiempo corto de la política.
La Fed desafía a Trump y sube tasas por primera vez en 3 años
Los sectores de menores ingresos enfrentarán mayores costos de endeudamiento, aunque la Fed espera que una inflación más baja los beneficie a largo plazo.