En las últimas semanas, Noruega se detuvo un instante para despedir a la princesa Astrid, hermana del difunto rey Harald, en un funeral abierto a todos los ciudadanos. Su vida abarcó más de un siglo de historia escandinava —desde una infancia marcada por la guerra hasta una vejez en una de las democracias más prósperas del mundo— y estuvo definida tanto por su posición dinástica como por su voluntad de vivir según sus propios términos. La monarquía y el pueblo noruego se unieron en el duelo, reconociendo en ella no solo a una princesa, sino a una testigo excepcional del tiempo.
La familia real noruega se despide de la princesa Astrid en funeral abierto
Fallecimiento de la princesa Astrid de Noruega, miembro destacado de la familia real noruega.