Una enfermedad inflamatoria del esófago, la esofagitis eosinofílica, crece en España y en el mundo con una fuerza que ya no puede explicarse solo por el avance médico: algo en el entorno moderno —los antibióticos tempranos, la contaminación, la dieta occidental, la microbiota alterada— parece estar reescribiendo la relación entre el sistema inmunitario y el cuerpo. Especialistas españoles advierten que esta condición, tres veces más frecuente en hombres que en mujeres, forma parte de una marea más amplia de enfermedades alérgicas e inflamatorias que exige una mirada integral y preventiva.