Cuando el suelo útil se agota, la mirada humana vuelve inevitablemente hacia lo construido. En España, con 1,51 millones de metros cuadrados logísticos contratados en el primer semestre de 2026 y una disponibilidad en Barcelona reducida al 1,4%, el sector comienza a redescubrir el valor latente de los activos obsoletos. La reconversión brownfield no es una novedad, pero la escasez, los plazos urbanísticos y la presión de la demanda la han elevado de alternativa marginal a estrategia complementaria con peso propio.