En el cruce entre la herencia familiar y la visión propia, Marta Ortega está reescribiendo las reglas de uno de los imperios textiles más grandes del mundo. Inditex ha cerrado casi mil tiendas físicas y, lejos de debilitarse, ha registrado ganancias históricas de 2.980 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 6,8% más que el año anterior. La paradoja es solo aparente: detrás de cada cierre hay una apuesta deliberada por la calidad sobre la cantidad, por el margen sobre el volumen. Lo que está en juego no es solo la rentabilidad de una empresa, sino la pregunta más amplia de si el co