Como el vapor amplificó la fuerza y la electricidad democratizó la energía, la inteligencia artificial está convirtiendo en abundante el recurso más escaso de la historia humana: la inteligencia misma. En 2026, esta transformación no es un ciclo tecnológico más, sino una reconfiguración profunda de cómo las economías crean valor, cómo las organizaciones se estructuran y cómo los seres humanos encuentran su lugar en el trabajo. La pregunta que se abre ante países, empresas e individuos no es si adaptarse, sino si serán protagonistas o espectadores de lo que viene.
La era de la inteligencia exponencial: seis cambios que transformarán la economía
Muchos empleos actuales no sobrevivirán a la reorganización de estructuras directivas, flujos de trabajo e industrias completas impulsadas por la IA.