Mientras la cultura popular sigue imaginando los trastornos alimentarios como una aflicción exclusiva de la juventud, los profesionales de la salud advierten que una generación de mujeres mayores de cincuenta años los padece en silencio. El estigma, los estereotipos etarios y la confusión entre restricción alimentaria y autocuidado convierten este sufrimiento en invisible para el sistema sanitario. La menopausia, la presión estética y el edadismo se entrelazan con algoritmos y dietas virales, formando un nudo que la medicina aún no sabe del todo cómo desatar.
La epidemia silenciosa: trastornos alimenticios infradiagnosticados en mujeres mayores de 50
Mujeres mayores de 50 años padecen trastornos alimenticios crónicos que deterioran su calidad de vida, salud física y mental, con anorexia presentando la tasa de mortalidad más alta entre trastornos psiquiátricos.