La diabetes tipo 2, considerada durante décadas una enfermedad singular ligada al exceso de peso, revela ahora una doble naturaleza biológica que desafía el paradigma médico dominante. Investigadores de Ámsterdam y Ghana han documentado que, en África, millones de personas delgadas padecen la enfermedad por insuficiencia pancreática —no por resistencia a la insulina—, mientras reciben tratamientos diseñados para un mecanismo completamente distinto. Este hallazgo no es solo un dato clínico: es un recordatorio de que la medicina construida sobre la experiencia de unos pocos puede fallar silencio