La diabetes interrumpe el sueño no solo por hipoglucemias físicas, sino principalmente por la incertidumbre y el miedo psicológico a que ocurran durante la noche. Los padres de menores con diabetes tipo 1 desarrollan hipervigilancia nocturna crónica, durmiendo con 'un oído abierto' durante años sin descanso real.
La diabetes roba el sueño a los padres: el coste invisible de la vigilancia nocturna
Padres de niños con diabetes tipo 1 sufren privación crónica de sueño reparador durante años, afectando su salud mental y física, mientras los menores experimentan peor control glucémico y dificultades en aprendizaje y regulación emocional.