Cada vez que alguien acciona la palanca de un inodoro, desencadena un proceso invisible que la ciencia apenas comienza a cartografiar: la turbulencia del agua libera miles de partículas microscópicas al aire del baño, algunas de las cuales alcanzan exactamente la altura donde los adultos respiran. Una revisión de veintidós estudios publicada en Science of the Total Environment por investigadores de la Universidad de Flinders ha cuantificado por primera vez esta ruta de exposición cotidiana, recordándonos que los espacios más íntimos de la vida doméstica guardan dinámicas que aún no comprendemo