El País creó la figura del Ombudsman en 1985 para garantizar los derechos de los lectores y vigilar que el tratamiento informativo se ajuste a normas éticas. La nueva defensora revisó 40 años de columnas de sus 16 predecesores, constatando que el diario mantiene sus señas de identidad: información veraz, verificación de datos y pluralidad de opiniones.