Más de un millón de personas nacidas en Marruecos llevan décadas tejiendo sus vidas en España, pero la crisis de Ceuta ha despertado viejos recelos que ahora recaen sobre quienes ya son, en todos los sentidos prácticos, parte del país. Lo que comenzó como una crisis fronteriza se ha convertido en una pregunta más honda sobre la pertenencia y la convivencia: cuánto aguanta el vínculo social cuando la narrativa del miedo se impone a la del reconocimiento mutuo.
La crisis de Ceuta castiga a los marroquíes en toda España
La comunidad marroquí en España experimenta discriminación social creciente y temor al futuro debido a la polarización generada por la crisis de Ceuta.