Desde tiempos inmemoriales, la humanidad se ha preguntado si existe una fórmula para el amor duradero. Un equipo de investigadores estadounidenses analizó cerca de 3,000 parejas y encontró que quienes se separan apenas un año en edad tienden a permanecer juntos con mayor frecuencia, no por capricho numérico, sino porque comparten los grandes hitos de la vida casi en sincronía. El hallazgo no dicta destinos, pero ofrece una brújula: la proximidad de experiencias puede ser tan poderosa como la atracción misma.