Cada vez que la tierra tiembla en algún rincón de Sudamérica, la inquietud viaja más rápido que las ondas sísmicas y llega a Mendoza en forma de rumores y preguntas urgentes. Especialistas del Instituto Nacional de Prevención Sísmica salen al paso de esa ansiedad colectiva con un recordatorio que la ciencia sostiene con firmeza: los terremotos no migran de país en país, y ningún sismo ocurrido en Perú, Colombia o Venezuela anuncia uno en Cuyo. Mendoza es sísmica por razones geológicas propias y profundas, pero la única respuesta honesta que la ciencia puede ofrecer hoy frente a la pregunta de