En algún punto entre la biología y la elección personal, un equipo de investigadores liderado por Hongmei Wang propone algo que podría redefinir la experiencia reproductiva femenina: ralentizar el envejecimiento ovárico para que la menstruación ocurra solo cuatro veces al año y la fertilidad se extienda más allá de los límites que hoy condicionan decisiones vitales. No se trata únicamente de comodidad, sino de devolver a las mujeres tiempo y autonomía frente a presiones biológicas y sociales que históricamente han moldeado sus trayectorias. La ciencia avanza, pero las preguntas sobre equidad y