El estradiol transdérmico reduce el riesgo de trombosis entre dos y cuatro veces comparado con la vía oral, evita el paso por el hígado y requiere dosis menores. En España faltan los principales tratamientos transdérmicos: el espray Lenzetto desde marzo, los parches Evopad con problemas de suministro, y Estradot dejará de comercializarse.
La ciencia avala el estradiol transdérmico como terapia óptima para la menopausia, pero escasea en España
La mejor opción terapéutica es la que en España se ha vuelto casi imposible de conseguir
¿Por qué la ciencia dice que el estradiol transdérmico es mejor si casi nadie lo usa?
Porque durante décadas se aplicaron los resultados de un único estudio a todos los tratamientos hormonales, aunque ese estudio solo probaba que una combinación específica era riesgosa. El miedo se generalizó.
Pero espera, ¿el estudio Women's Health Initiative fue realmente tan mal interpretado, o la medicina simplemente fue cautelosa?
Fue cautelosa, sí, pero quizá demasiado. Ahora sabemos que la vía de administración importa enormemente. El estradiol transdérmico tiene un perfil de riesgo muy diferente al de los comprimidos.
Entonces ¿por qué en España no hay estradiol transdérmico si otros países sí lo tienen?
Eso es lo que nadie sabe bien. Hay problemas de suministro que no afectan a otros países europeos. Es un fallo del sistema, no de la ciencia.
¿Y la solución de que las farmacias lo elaboren? ¿Funciona?
Los expertos dudan. El problema es que la absorción a través de la piel depende de cómo esté formulado el gel o el parche. Las fórmulas hechas en farmacia absorben menos y de forma más variable.
Así que estamos atrapados: la mejor opción no está disponible, y las alternativas que proponen tienen riesgos propios.
Exactamente. Y mientras tanto, el ochenta y cinco por ciento de las mujeres con síntomas no recibe ningún tratamiento.
The Pulse
- El estradiol transdérmico reduce el riesgo de trombosis entre dos y cuatro veces comparado con la vía oral
- El spray Lenzetto falta desde marzo; los parches Evopad tienen problemas de suministro; Estradot dejará de comercializarse
- Menos del 15% de las mujeres con síntomas menopáusicos recibe tratamiento hormonal en España
- El gel Oestraclin, única opción transdérmica disponible, cuesta treinta veces más que el spray desaparecido
El estradiol transdérmico reduce el riesgo de trombosis entre dos y cuatro veces comparado con la vía oral, evita el paso por el hígado y requiere dosis menores. En España faltan los principales tratamientos transdérmicos: el espray Lenzetto desde marzo, los parches Evopad con problemas de suministro, y Estradot dejará de comercializarse.
Una revisión científica en Science confirma que el estradiol transdérmico es la terapia hormonal más segura para la menopausia, pero estas formulaciones escasean en las farmacias españolas mientras otros países las mantienen disponibles.
Una revisión científica publicada esta semana en Science ha llegado a una conclusión clara: para la mayoría de las mujeres en menopausia, la mejor opción terapéutica es administrar estradiol a través de la piel, en forma de parches, geles o sprays. El problema es que en España, precisamente esta formulación se ha vuelto casi imposible de conseguir.
La terapia hormonal para la menopausia no es un único tratamiento, sino más de doscientos. Varían según la hormona elegida, la dosis, la pauta de administración, el momento en que se inicia y, crucialmente, la vía por la que el medicamento llega al cuerpo. Cada combinación tiene su propio perfil de beneficios y riesgos. Investigadoras del Centro de Adicciones y Salud Mental de la Universidad de Toronto han revisado la evidencia disponible y han identificado cuál funciona mejor. El estradiol transdérmico destaca porque evita que el medicamento pase por el hígado, permite usar dosis más bajas para lograr el mismo efecto y reduce el riesgo de trombosis entre dos y cuatro veces en comparación con los comprimidos. Cuando se toma por vía oral, cerca del noventa por ciento del estradiol se transforma en estrona, un estrógeno más débil y menos efectivo.
Los estudios recientes citados en la revisión muestran que el estradiol transdérmico tiene efectos más pronunciados sobre la memoria episódica. Un ensayo documentó que las mujeres tratadas por esta vía experimentaban un aumento de volumen en la corteza prefrontal, un cambio que persistía años después de dejar el tratamiento. Las autoras advierten que se trata de estudios de tamaño reducido, por lo que estos hallazgos son indicios prometedores más que conclusiones definitivas.
Los ginecólogos españoles, conscientes de estas ventajas, prescriben preferentemente los tratamientos transdérmicos. Pero aquí comienza el problema real. El spray Lenzetto no se encuentra en las farmacias desde marzo. Los parches Evopad enfrentan problemas graves de suministro. Los parches Estradot van a dejar de comercializarse. La única opción transdérmica disponible actualmente es el gel Oestraclin, que no está financiado por la Seguridad Social y cuesta aproximadamente treinta veces más que lo que costaba el spray desaparecido. Además, su laboratorio distribuye el producto mediante cuotas mensuales limitadas.
Esta escasez es un fenómeno exclusivamente español. Otros países de nuestro entorno mantienen estos tratamientos disponibles sin dificultad. Las autoridades sanitarias y los expertos están debatiendo soluciones. Una propuesta es reservar los tratamientos transdérmicos únicamente para las mujeres que ya los están usando, prescribiendo a las nuevas pacientes alternativas orales cuando no haya contraindicaciones médicas. Cataluña ha propuesto otra estrategia: autorizar a las farmacias a elaborar estradiol en sus laboratorios. Sin embargo, esta idea genera preocupación entre los expertos, especialmente respecto a las formulaciones transdérmicas. La capacidad del estradiol para atravesar la piel no depende solo del principio activo, sino también de los excipientes que acompañan al medicamento. Según la agencia reguladora, cuando se comparan cremas de estradiol elaboradas en farmacia con geles y parches autorizados, las fórmulas magistrales logran una absorción significativamente menor y con mayor variabilidad, lo que dificulta ajustar correctamente la dosis para cada paciente.
La mala reputación que arrastra la terapia hormonal tiene una explicación histórica. El estudio Women's Health Initiative, el mayor ensayo clínico realizado sobre este tema, detectó en 2002 un aumento del riesgo cardiovascular, cáncer de mama y demencia con una combinación específica: estrógenos equinos conjugados por vía oral más medroxiprogesterona. Esos resultados se generalizaron a todas las terapias hormonales, provocando una caída de más del sesenta por ciento en las prescripciones. Hoy, menos del quince por ciento de las mujeres con síntomas menopáusicos recibe algún tipo de tratamiento hormonal. En Estados Unidos, solo el uno coma siete por ciento de las mujeres de cuarenta años o más sigue terapia hormonal. En Suecia, el tres coma ocho por ciento de las mujeres entre cuarenta y cinco y sesenta años. En España, según la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia, la cifra es del tres coma siete por ciento.
Notable Quotes
El estradiol transdérmico evita el paso por el hígado, necesita dosis menores y tiene un riesgo de trombosis entre dos y cuatro veces menor que la vía oral— Revisión de Science del Centro de Adicciones y Salud Mental de la Universidad de Toronto
Las fórmulas magistrales logran una absorción en mucho menor cantidad y con mayor variabilidad, lo que dificulta ajustar la dosis— Agencia reguladora, sobre estradiol elaborado en farmacias