Castellón en alerta roja por rachas huracanadas superiores a 130-140 km/h que amenazan con derribos de árboles y cornisas durante el sábado. Andalucía registra cifras históricas: 12.000 incidencias, 10 Es-Alert enviados y 327 planes locales activados, nunca antes visto en una emergencia española.
La borrasca 'Oriana' pone en aviso rojo Castellón por rachas huracanadas de más de 140 km/h
Nunca habíamos vivido una emergencia de este nivel
¿Por qué esta borrasca Oriana es diferente de las anteriores si el temporal lleva casi dos semanas golpeando la península?
No es que sea diferente en intensidad, sino que llega cuando el sistema ya está exhausto. Andalucía ha gestionado casi doce mil incidencias desde el 27 de enero. Oriana es la última de una serie, y eso es lo que la hace significativa.
Pero hay que ser precisos: ¿esas doce mil incidencias son todas de Oriana o acumuladas desde hace dos semanas? Porque el titular podría confundir.
Acumuladas desde el 27 de enero. Oriana es solo la última. Pero lo extraordinario es que nunca antes se habían enviado diez Es-Alert en una sola emergencia.
¿Qué significa que la presa de Montejaque esté vertiendo agua por primera vez en cien años? ¿Es una crisis o está funcionando como se esperaba?
Está funcionando como se esperaba, según las autoridades. El agua transita por galerías subterráneas durante ocho kilómetros. Calculaban trescientos cuarenta y cinco metros cúbicos por segundo, pero solo salen doscientos. Es mejor de lo previsto.
Mejor de lo previsto según quién. Las autoridades andaluzas dicen eso, pero ¿hay evaluaciones independientes? ¿Cuánto tiempo puede mantener este ritmo sin problemas?
Eso no está en la información disponible. Lo que sí sabemos es que doscientas personas fueron desalojadas preventivamente en las localidades cercanas.
¿Cuál es el costo humano real de todo esto?
Una mujer de cuarenta y seis años murió en Barcelona. Ochenta y cinco heridos en Cataluña, treinta y cuatro trasladados a hospitales. En Andalucía, tres mil ciento dieciocho personas desalojadas de sus hogares, muchas de ellas en Grazalema, donde llevan una semana fuera.
Eso es lo que sabemos confirmado. Pero hay que notar que la mayoría de las incidencias reportadas son por caídas de ramas y árboles, no por víctimas mortales. El daño es masivo pero no ha sido letal a gran escala, al menos hasta ahora.
¿Qué pasa con la agricultura?
El ministro de Agricultura dice que los daños son muy importantes. Catorce mil hectáreas afectadas según Agroseguro, pero esa cifra aumentará. Inundaciones en naranjos, olivares dañados, infraestructuras de riego destruidas.
Catorce mil hectáreas es la estimación de una aseguradora. El ministro advierte que aumentará, pero ¿cuánto? ¿Hay cifras más recientes? Y lo más importante: ¿qué significa esto para los precios de los alimentos?
Eso no está respondido en la información. El ministro solo dice que llegar todo a los supermercados cada día es una heroicidad.
¿Se espera que Oriana sea realmente la última?
Las autoridades dicen que parece ser el fin del tren de borrascas, pero todavía hay riesgos importantes en algunas zonas como Grazalema, Campo de Gibraltar y la serranía de Ronda.
Parece ser es impreciso. ¿Qué dice exactamente la Agencia Estatal de Meteorología? Porque el consejero andaluz dice que esta tarde-noche tendremos lo que parece ser el fin, pero eso es una estimación, no una certeza.
El Pulso
- Castellón en alerta roja por rachas de 130-140 km/h el sábado
- Andalucía: 11.929 incidencias acumuladas, 10 Es-Alert enviados, 327 planes locales activados
- 3.118 personas desalojadas en Andalucía; 145 carreteras cortadas
- Una mujer de 46 años fallecida en Barcelona; 85 heridos en Cataluña
- Presa de Montejaque vierte agua por primera vez en 100 años
Castellón en alerta roja por rachas huracanadas superiores a 130-140 km/h que amenazan con derribos de árboles y cornisas durante el sábado. Andalucía registra cifras históricas: 12.000 incidencias, 10 Es-Alert enviados y 327 planes locales activados, nunca antes visto en una emergencia española.
La borrasca Oriana provoca avisos rojos por vientos de hasta 140 km/h en Castellón y afecta gran parte de España. Andalucía acumula casi 12.000 incidencias desde el inicio del temporal, con 3.118 desalojados y 145 carreteras cortadas.
La borrasca Oriana llegaba el viernes a la península ibérica con una amenaza que obligó a las autoridades a elevar a rojo el aviso meteorológico en Castellón. Las rachas de viento del noroeste superarían los 130 a 140 kilómetros por hora durante el sábado, especialmente en el interior norte y sur de la provincia. La Agencia Estatal de Meteorología alertaba de un peligro extraordinario: ramas, árboles y cornisas podrían caer. Protección Civil pedía a la población que siguiera sus recomendaciones.
Esta última borrasca llegaba cuando Andalucía aún se recuperaba de una sucesión de temporales que había dejado cifras sin precedentes en la historia de las emergencias españolas. Desde el 27 de enero, la región había gestionado casi 12.000 incidencias. El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, lo expresó con claridad: nunca antes se había vivido una emergencia de este nivel. Para alertar a la población, las autoridades habían tenido que enviar diez mensajes Es-Alert a los móviles de los ciudadanos, algo que tampoco había ocurrido jamás en España. Los 327 planes locales activados en municipios andaluces también marcaban un récord histórico.
La cifra de desalojados seguía siendo enorme: 3.118 personas permanecían fuera de sus hogares esperando poder regresar. Cádiz concentraba la mayoría, con 2.581 desalojados, seguida de Málaga con 257. En total, 145 carreteras estaban cortadas en Andalucía por daños graves. Córdoba era la provincia más afectada por inundaciones y desprendimientos, con quince vías intransitables. Cádiz y Granada también sufrían cortes en doce carreteras cada una. A nivel nacional, Ciudad Real registraba dieciséis carreteras completamente cerradas.
En Grazalema, la localidad gaditana más golpeada por el tren de borrascas, mil doscientos vecinos llevaban desalojados una semana completa. El municipio estaba en aviso naranja por lluvias intensas que podrían dejar ciento diez litros por metro cuadrado en doce horas, con acumulados que superarían los ciento ochenta litros en veinticuatro horas. Las clases presenciales seguían suspendidas en la sierra. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, tuvo que suspender su visita al alcalde de Grazalema, Carlos García, quien se encontraba desplazado en Zahara de la Sierra, una localidad vecina que se había volcado con los afectados.
Un fenómeno extraordinario había ocurrido en la presa de Montejaque, en Málaga: por primera vez en sus cien años de historia, el aliviadero estaba vertiendo agua. Las autoridades andaluzas llamaban a la tranquilidad. El agua transitaba a través del sistema de galerías subterráneas durante aproximadamente ocho kilómetros, saliendo por la Cueva del Gato hacia el río Guadiaro. Se había calculado que podrían salir unos trescientos cuarenta y cinco metros cúbicos por segundo, pero de momento eran unos doscientos. El mecanismo de sifones de la infraestructura, construida en 1924, había funcionado a las 9.02 horas cuando entraron en carga, tras haber recibido agua a las 8.42 horas. Como medida preventiva, cerca de doscientas personas habían sido desalojadas en Estación de Benaoján y Estación de Jimera de Líbar, las localidades más cercanas al cauce.
En Cataluña, el temporal de viento extremo del jueves había dejado un saldo de una mujer fallecida. La jornada provocó casi seis mil llamadas al 112 hasta las diez de la noche, principalmente desde Barcelona, Terrassa y L'Hospitalet de Llobregat. Los Bomberos de la Generalitat recibieron tres mil cuatrocientos noventa y cinco avisos. Ochenta y cinco personas resultaron heridas, treinta y cuatro fueron trasladadas a centros sanitarios y nueve quedaron ingresadas en hospitales. Una mujer de cuarenta y seis años falleció en el Hospital de Vall de Hebron tras resultar herida el jueves. En el Hospital de Bellvitge había dos voluntarios de Protección Civil en estado grave tras caerles un árbol en Sant Boi de Llobregat. Las escuelas, universidades y centros deportivos permanecieron cerrados el viernes, con la atención sanitaria no urgente cancelada.
El ministro de Agricultura, Luis Planas, calificó los daños en la agricultura andaluza de muy importantes. Agroseguro estimaba catorce mil hectáreas afectadas, pero la superficie dañada aumentaría de forma significativa. Planas describió inundaciones en naranjos, olivares, infraestructuras de riego dañadas, cultivos de frutos rojos, cítricos, herbáceos y hortalizas destruidos. Advirtió que el Gobierno debía plantearse si esto era extraordinario o si tenía que prepararse para que ocurriera a menudo. Las prioridades eran compensar los daños económicos con seguros agrarios y ayudas estatales, preservar la continuidad de algunas explotaciones y reparar caminos e infraestructuras.
En el Estrecho de Gibraltar, las compañías navieras comenzaron a suspender servicios el viernes por la fuerza de Oriana. El buque de alta velocidad Jaume III, que efectuaba cinco rotaciones diarias entre Ceuta y Algeciras, canceló todas las salidas. La naviera DFDS también mantuvo amarrado su buque rápido. El puerto de Algeciras cerró sus terminales de contenedores y restringió el acceso para camiones con destino a Tánger Med. En Tarifa, todas las salidas previstas hacia Tánger ciudad fueron canceladas. Sesenta y seis carreteras permanecían cortadas en toda la península al inicio de la mañana del viernes, cincuenta de ellas en Andalucía. El hielo y la nieve afectaban a otras diecinueve vías en Granada, Huesca, Asturias, Salamanca, Segovia, Cáceres, Navarra y Madrid.
Citas Notables
Nunca habíamos vivido una emergencia con doce mil incidencias gestionadas en el conjunto de las provincias andaluzas— Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de Andalucía
Los daños causados por la sucesión de borrascas que se han abatido sobre Andalucía son muy importantes— Luis Planas, ministro de Agricultura