En el corazón de una competición cinematográfica, una obra inacabada de García Lorca regresa transformada en imágenes que atraviesan tres tiempos y rinden homenaje al poeta y al universo que habitó. 'La bola negra' se impone con la fuerza de lo que merece ser contado, sostenida por actuaciones que conmueven y una estética que convierte el exceso emocional en poesía visual. A su alrededor, otros títulos europeos y nórdicos luchan por encontrar la voz necesaria para que sus historias —igualmente urgentes— resuenen con la misma dignidad.
'La bola negra' rueda con fuerza hacia la competición cinematográfica
Esta bola rueda y rodará durante los próximos meses
¿Por qué 'La bola negra' funciona cuando otras películas en competición no lo hacen?
Porque los directores encontraron la forma de tejer tres tiempos distintos sin que la estructura se desmorone. La estética visual ayuda mucho: esas imágenes de cuerpos en la nieve, en el mar, funcionan como anclajes emocionales.
Pero el crítico dice que hay un exceso de énfasis poético, que la melodía es reiterativa. ¿Eso no es un problema real?
Lo es, pero la película lo compensa con las actuaciones. Cruz y Dueñas llevan el peso emocional.
¿Qué diferencia a 'La bola negra' de 'Krux'? Ambas tienen historia importante.
'Krux' tiene un argumento de calado, pero el director no logra que la película no se desvanezca. Las metáforas son groseras, los simbolismos pobres.
El crítico dice que 'Krux' tenía algo que contar pero sin gracia. ¿Eso es una falla de dirección o de guión?
Probablemente de dirección. El material histórico está ahí, pero no se traduce en cine efectivo.
¿Qué pasa con 'Brace Your Heart'?
Es la más débil de las tres. Una historia sobre renos y abuso sexual que no logra ser interesante ni en sus propias premisas.
Exacto. 'La bola negra' rueda hacia adelante porque tiene peso narrativo y actuaciones que lo sostienen. Las otras luchan.
El Pulso
- Una obra lorquiana inconclusa llega al cine con una estructura que salta entre épocas sin perder el hilo, logrando que la emoción acumulada golpee al espectador en los momentos precisos.
- Penélope Cruz, Lola Dueñas y Glenn Close elevan el material con presencias que sostienen incluso los tramos donde la intención poética roza lo reiterativo.
- La competición oficial se complica: 'Brace Your Heart' no logra profundizar en el abuso ni en el cambio climático que promete explorar, quedándose a medio camino entre el drama y la anécdota.
- 'Krux' tiene historia verdadera y dolorosa que contar sobre el colapso nazi, pero su director la ahoga en simbolismos torpes e imágenes demasiado evidentes para conmover.
- La bola lorquiana rueda con ventaja hacia los próximos meses de competición, mientras los otros títulos enfrentan el riesgo de ser olvidados antes de que el jurado delibere.
En el corazón de una competición cinematográfica, una obra inacabada de García Lorca regresa transformada en imágenes que atraviesan tres tiempos y rinden homenaje al poeta y al universo que habitó. 'La bola negra' se impone con la fuerza de lo que merece ser contado, sostenida por actuaciones que conmueven y una estética que convierte el exceso emocional en poesía visual. A su alrededor, otros títulos europeos y nórdicos luchan por encontrar la voz necesaria para que sus historias —igualmente urgentes— resuenen con la misma dignidad.
Una obra inacabada de García Lorca llega a la competición oficial convertida en cine de tres tiempos. Los directores han construido simultáneamente un homenaje al poeta y un retrato del universo homosexual que lo definió, y el resultado atrapa, golpea y en sus mejores momentos entusiasma. La estructura narrativa funciona con agilidad: las transiciones entre épocas están bien manejadas y la historia merece el impacto emocional que persigue.
Hay tramos que invitan a la discusión, especialmente en los desenlaces, donde la búsqueda de melodía poética roza lo superfluo. Pero los directores compensan con una estética visual eficaz —figuras heridas en la nieve, cuerpos a la orilla del mar— que invita al espectador a asumir el exceso. Las actuaciones sostienen el conjunto: Penélope Cruz y Lola Dueñas entregan momentos memorables, Glenn Close aporta serenidad pese a su relación visible con el español, y Carlos González encarna el tipo de personaje que probablemente hubiera entusiasmado al propio Lorca.
En la misma carrera, 'Brace Your Heart' de Amanda Kernell sigue a una joven que hereda el rebaño de renos de su padre y enfrenta el abuso y el cambio climático, pero no logra ser verdaderamente interesante en ninguno de los dos frentes. 'Krux', del alemán Tony Vahl, tiene más ambición: explora cómo los líderes nazis aceptaron destruirlo todo, incluso a sus propios hijos, en los estertores de la guerra. Hay verdad en ese asunto, y conmueve la animalidad de aquellas gentes. Pero el director la pierde entre metáforas groseras y simbolismos pobretones que impiden que la historia resuene con la gracia que merecía.
'La bola negra' llega a la competición oficial con el peso de una obra inacabada de García Lorca transformada en cine. Los directores han tejido una narrativa que se mueve entre tres tiempos distintos, construyendo simultáneamente un homenaje al poeta y un retrato del universo homosexual que probablemente representa para siempre. La película atrapa, golpea, conmueve, y en sus mejores momentos entusiasma, porque la historia que cuenta merece ese impacto emocional.
La estructura narrativa funciona con agilidad a pesar de la constante mezcla de épocas, ideas y personajes. Hay buen cine en cómo se cuenta: la construcción es ordenada, las transiciones entre tiempos están bien manejadas. Sin embargo, hay tramos que invitan a la discusión, especialmente en los desenlaces, donde se percibe un énfasis excesivo en la intención poética, una búsqueda de melodía que roza lo reiterativo, lo superfluo. Los directores compensan esto con una estética visual eficaz: figuras heridas en la nieve con voz en off, cuerpos masculinos desnudos a la orilla del mar. Estas imágenes funcionan, invitan al espectador a asumir el exceso emocional.
Las actuaciones sostienen la película. Penélope Cruz y Lola Dueñas entregan momentos memorables. Glenn Close aporta una presencia serena, aunque su relación con el español es evidente en pantalla. Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau y Carlos González completan un elenco que carga mucha historia y drama lorquiano. González, en particular, encarna el tipo de personaje que probablemente hubiera entusiasmado al propio Lorca. Esta bola rueda ahora hacia los próximos meses de competición.
En la misma carrera oficial hay otros tres títulos que merecen atención, aunque con perspectivas distintas. 'Brace Your Heart', la película nórdica dirigida por Amanda Kernell, cuenta la historia de una joven que hereda el rebaño de renos de su padre fallecido y lucha por mantenerlo. El argumento incluye un asunto de abuso sexual y un romance sin demasiado desarrollo. La película no logra ser excesivamente interesante, ni siquiera en sus intentos por abordar la sostenibilidad del reno en tiempos de cambio climático. Podría servir como conversación navideña con el cuñado, pero poco más.
'Krux', la película alemana de Tony Vahl, propone un argumento de mayor calado. Está ambientada en un pueblo alemán en los estertores de la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis ya buscaban dónde esconderse. El filme explora cómo los líderes del movimiento aceptaron la idea de arrasarlo todo, incluso a ellos mismos y sus hijos. Hay verdad e historia en ese asunto, y conmueve ver la animalidad de aquellos dirigentes y aquellas gentes pobres. Pero el director no logra evitar que la película se desvanezca entre metáforas groseras, simbolismos pobretones e intentos evidentes y fracasados de conmocionar con imágenes e ideas obvias. Había algo importante que contar, y más o menos se cuenta, pero sin la gracia necesaria para que resuene.
Citas Notables
Hay buen cine y buena narrativa en la construcción de esta historia, ágil y ordenadamente contada a pesar de la constante mezcla de tiempos, ideas y personajes— crítica de la película
Carlos González, probablemente el personaje que más le hubiera entusiasmado a Lorca— crítica sobre el elenco