El huevo amniótico surgió hace 340 millones de años durante el Carbonífero, permitiendo que los vertebrados se reprodujeran en tierra firme con un sistema de membranas protectoras. Las gallinas domésticas son recién llegadas evolutivas, descendientes del gallo bankiva domesticado hace miles de años, mientras que los huevos llevan cientos de millones de años en la historia de la vida.