Cuando los bancos centrales mueven sus palancas, el dinero quieto despierta. La decisión del BCE de elevar los tipos de interés al 2,5% ha desencadenado una carrera silenciosa entre entidades financieras —ING, MyInvestor, Deutsche Bank, Trade Republic y Renault Bank— por ofrecer condiciones más atractivas a quienes guardan sus ahorros. En este momento, el ahorrador europeo recupera algo de protagonismo en una relación que durante años le fue desfavorable.