En las horas previas a una decisión histórica del Banco Central Europeo sobre tipos de interés, la banca española protagonizó un movimiento silencioso pero revelador: elevar la rentabilidad de depósitos y cuentas corrientes antes de que cayera el anuncio oficial. MyInvestor, Trade Republic y Deutsche Bank actuaron como barómetros de una expectativa colectiva, ofreciendo hasta un 3,25% TAE a sus clientes. Este gesto anticipa una verdad perenne de los mercados: los bancos no esperan la certeza para actuar, sino que se mueven en el espacio fértil de la anticipación, donde el futuro ya moldea el p