En el cruce de las ambiciones imperiales y las necesidades de guerra, Kim Jong-un ha extendido una mano formal a Vladimir Putin, prometiendo un apoyo que ya no se limita a las palabras: soldados norcoreanos se preparan para marchar hacia el frente ucraniano. La carta de Kim, cargada de un lenguaje que eleva el conflicto a la categoría de causa sagrada, señala que la alianza entre Pyongyang y Moscú ha cruzado un umbral difícil de desandar. En el gran tablero de la historia, dos regímenes aislados encuentran en la guerra ajena el escenario donde forjar una dependencia mutua que redefine los cont
Kim Jong-un promete a Putin su "apoyo inalterable" y respalda guerra contra Ucrania
Soldados norcoreanos se desplegarán en el frente ucraniano, con riesgo directo de bajas y participación en combate activo.