En el cruce entre la democratización financiera y la inteligencia artificial, la fintech británica Quartz emerge con 3,2 millones de euros en respaldo y una pregunta antigua: ¿puede el asesoramiento patrimonial de calidad dejar de ser privilegio de pocos? Fundada por veteranos de Revolut y N26, la empresa abre esta semana sus puertas en Reino Unido con una plataforma que centraliza activos y despliega un asistente de IA llamado Charlie, apostando a que la tecnología puede tender un puente entre el asesoramiento exclusivo y el usuario común.