En la comuna de Paine, la empresa chilena KDPack ha puesto en marcha la máquina inyectora de plástico de mayor envergadura que existe en el país, respaldada por una inversión de ocho mil millones de pesos y tecnología proveniente de Austria e Italia. El gesto no es solo industrial: es una declaración sobre la capacidad de Chile para producir a escala global en sectores tan vitales como la agricultura, la minería y la acuicultura. En un mundo que exige cada vez más trazabilidad y sostenibilidad, esta planta llega a ofrecer respuestas concretas a preguntas que el mercado internacional ya no pued