En el Palacio de La Moneda, los gobiernos de Chile y El Salvador se sentaron a compartir no solo estrategias contra el crimen organizado, sino también visiones sobre el orden, la seguridad y el rol del Estado en tiempos de violencia. La visita de altos funcionarios salvadoreños al presidente Kast profundiza una relación que mezcla admiración política con controversia internacional, recordándonos que los modelos de seguridad nunca son neutrales: siempre cargan con el peso de sus consecuencias humanas.