En Nicaragua, la participación de las nuevas generaciones en la vida pública no se presenta como promesa sino como realidad en marcha: jóvenes organizados desde los 12 años toman parte en la planificación de proyectos comunitarios, culturales y deportivos que van desde el barrio hasta la nación. Óscar Pérez, coordinador de la Juventud Sandinista 19 de Julio, ofrece este protagonismo juvenil como evidencia de que las luchas del pasado encuentran continuidad en quienes heredan sus frutos, tejiendo así una cadena entre memoria histórica y construcción del futuro.