Desde las profundidades matemáticas de Princeton, el físico argentino Juan Maldacena tiende un puente entre lo que la ciencia puede afirmar y lo que la imaginación humana anhela: viajar en el tiempo. Su respuesta es a la vez generosa y severa: el futuro es alcanzable a velocidades próximas a la luz, pero ese viaje es un camino sin retorno, un recordatorio de que el universo impone sus propias asimetrías. En un momento en que la inteligencia artificial comienza a rozar los bordes de la física teórica, Maldacena invita a pensar qué significa comprender el cosmos cuando las herramientas mismas de
Juan Maldacena: "Se puede viajar al futuro, pero no volver para contarlo"
El físico argentino, radicado en los Estados Unidos desde hace muchos años, es…
What happened here?
Juan Maldacena: “Se puede viajar al futuro, pero no volver para contarlo”.
Give me the shape of it.
El físico argentino, radicado en los Estados Unidos desde hace muchos años, es reconocido como uno de los más influyentes de la ciencia actual
What should we watch for?
Follow this story as developments unfold across multiple outlets.
The Pulse
- Maldacena confirma que viajar al futuro es físicamente posible acercándose a la velocidad de la luz, pero advierte que regresar para contarlo viola las leyes fundamentales del universo.
- La conexión conceptual entre agujeros negros y el Big Bang abre una tensión fascinante: ambos son singularidades donde el espacio-tiempo colapsa, sugiriendo que el origen y el fin del cosmos comparten una misma gramática.
- Desde aquel congreso de 1998 en Santa Bárbara donde físicos bailaron al ritmo de su nombre, Maldacena ha sostenido una influencia que pocos científicos vivos pueden reclamar, y su voz sigue marcando el rumbo del debate.
- La irrupción de la inteligencia artificial en la física teórica se perfila como el próximo umbral: problemas antes inabordables por su complejidad computacional podrían ceder ante nuevas herramientas algorítmicas.
Desde las profundidades matemáticas de Princeton, el físico argentino Juan Maldacena tiende un puente entre lo que la ciencia puede afirmar y lo que la imaginación humana anhela: viajar en el tiempo. Su respuesta es a la vez generosa y severa: el futuro es alcanzable a velocidades próximas a la luz, pero ese viaje es un camino sin retorno, un recordatorio de que el universo impone sus propias asimetrías. En un momento en que la inteligencia artificial comienza a rozar los bordes de la física teórica, Maldacena invita a pensar qué significa comprender el cosmos cuando las herramientas mismas de la comprensión están cambiando.
Juan Maldacena, el físico argentino que desde Princeton se ha convertido en una de las mentes más influyentes de la ciencia contemporánea, aborda con precisión y humildad una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿es posible viajar en el tiempo? Su respuesta distingue con claridad dos direcciones. Moverse hacia el futuro, sí: la relatividad especial lo permite cuando uno se desplaza a velocidades cercanas a la luz, y el tiempo propio del viajero transcurre más lento que el del mundo que deja atrás. Pero regresar para contarlo es otra historia, una que el universo parece haber prohibido con firmeza.
Esta asimetría temporal no es un detalle menor. Conecta con algunas de las preguntas más profundas de la física moderna: qué ocurre en el interior de un agujero negro, qué sucedió en el instante del Big Bang, y si ambos fenómenos —aparentemente opuestos en su narrativa cósmica— comparten una estructura conceptual común como singularidades donde el espacio-tiempo deja de comportarse según las reglas habituales.
Maldacena se hizo legendario en septiembre de 1998, cuando una presentación suya en un congreso de teoría de cuerdas en Santa Bárbara provocó una reacción inusitada: los físicos presentes comenzaron a bailar y corear su nombre. Ese momento capturó algo real sobre el peso de sus ideas, que siguen resonando décadas después.
Hoy, Maldacena también dirige su mirada hacia la inteligencia artificial y su potencial impacto en la física teórica. No como una amenaza, sino como una apertura: problemas que durante años permanecieron cerrados por su complejidad computacional podrían comenzar a ceder ante algoritmos capaces de explorar territorios matemáticos que la mente humana sola no puede recorrer. El horizonte, sugiere, está más cerca de lo que parece.
A story is developing around Juan Maldacena: “Se puede viajar al futuro, pero no volver para contarlo”. El físico argentino, radicado en los Estados Unidos desde hace muchos años, es reconocido como uno de los más influyentes de la ciencia actual
Desde que en septiembre de 1998 uno de sus trabajos deslumbró a tal punto a decenas de físicos reunidos en un congreso sobre teoría de cuerdas en Santa Barbara, California, que se pusieron a bailar y corear su nombre al ritmo del estribill…
This account is still unfolding. More context will surface as other outlets pick up the thread and add their own reporting.