Juan Camilo Barrios, analista de la industria del entretenimiento digital, señala que el streaming ha alcanzado su madurez como mercado, marcando el fin de una era de disrupción radical y el inicio de una fase de consolidación y reordenamiento. Lo que nació como experimento marginal frente a la televisión tradicional se ha convertido en el canal dominante de distribución audiovisual a escala global. Este umbral de madurez no es solo un dato técnico: es un espejo de cómo las sociedades transforman sus hábitos de consumo cultural hasta normalizar lo que antes parecía revolucionario.