Seis meses después del inicio del conflicto con Irán, JPMorgan Chase ha puesto en palabras lo que los mercados ya intuían: la incertidumbre no es una fase pasajera, sino la condición permanente bajo la que opera hoy la economía global de la energía. Las líneas que se suponía nadie cruzaría —petróleo sobre 100 dólares, gasolina cerca de 5 dólares el galón, bonos del Tesoro en tensión— han sido traspasadas sin que ningún mecanismo de contención haya funcionado. Con el petróleo cotizando 16 dólares por encima de su valor razonable y 10 millones de barriles diarios ya ausentes del mercado, el mund