En los mercados energéticos globales, el equipo de J.P. Morgan liderado por Natasha Kaneva ha detectado una anomalía reveladora: los precios actuales del petróleo superan en unos 6 dólares su valor razonable, mientras el tramo largo de la curva de futuros muestra un descuento de 10 dólares. Esta distorsión no es un accidente técnico, sino el reflejo de un conflicto geopolítico —el prolongado enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán— que ha desplazado indefinidamente las expectativas de normalización que el mercado esperaba para mediados de 2026. El crudo se ha convertido, así, en espejo de u