En un país donde la electricidad es tanto una necesidad cotidiana como una cuestión de soberanía, Cuba convoca a sus trabajadores eléctricos más jóvenes a reunirse en Cienfuegos los días 10 y 11 de septiembre bajo el nombre Luz y Revolución. El encuentro, celebrado en la Central Termoeléctrica, no es solo un foro técnico: es un intento de tender puentes entre la generación que hereda el sistema energético y las instituciones que lo dirigen. En el fondo, la pregunta que late es cómo una nación con recursos limitados forma a quienes deberán sostener —y quizás transformar— su infraestructura más