Járkiv sufre el terror de los drones FPV rusos en su escalada hacia el modelo Jersón

Al menos una persona murió abrasada en un vehículo durante los ataques del 22 de septiembre; otra fue asesinada el 11 de septiembre; bomberos resultaron heridos por metralla en ataques contra vehículos de emergencia.
Los rusos nos obligan a vivir así. No podemos tener una vida normal
El alcalde de Járkiv describe la realidad cotidiana bajo los ataques constantes de drones FPV.
Mark

¿Por qué estos drones FPV son tan difíciles de detener si se sabe que existen?

Mimi

Funcionan con cables de fibra óptica, lo que les permite eludir los sistemas de interferencia electrónica que funcionan contra otros drones. Solo pueden derribarse disparándoles, y eso requiere que alguien los vea venir.

Luke

Pero espera, ¿cuántos de esos 118 ataques causaron realmente muertes civiles confirmadas? El artículo menciona dos muertes específicas que podemos verificar, pero no dice cuántos de los 118 resultaron en víctimas.

Mimi

Es verdad. Lo que sí sabemos es que el patrón es claro: atacan indiscriminadamente. Gasolineras, camiones de basura, vehículos de emergencia, autos estacionados.

Mark

¿Y la capacidad de alcance de 40 kilómetros que menciona el alcalde? ¿Eso es confirmado por fuentes militares independientes?

Luke

El artículo solo cita al alcalde en eso. No hay verificación externa de esa cifra específica. Es una estimación municipal.

Mimi

Pero lo que es verificable es que los ataques han escalado dramáticamente desde febrero. Eso está documentado.

Mark

¿Qué significa exactamente "modelo Jersón"? ¿Es una táctica específica o solo una comparación?

Mimi

Jersón fue bombardeada sistemáticamente con drones y misiles. Lo que está sucediendo en Járkiv parece ser una replicación deliberada de esa campaña, pero en una ciudad mucho más grande.

Luke

Aunque el artículo no explica exactamente qué hizo diferente Rusia en Jersón que ahora está replicando aquí. Es una comparación que se asume que el lector entiende.

Mark

¿Cuánto tiempo creen que puede durar esta defensa subterránea? ¿Es sostenible?

Mimi

El alcalde no lo dice. Solo describe lo que han construido. Pero vivir bajo tierra indefinidamente no es una solución, es una adaptación de emergencia.

Luke

Y eso es lo importante: la ciudad no está ganando esta batalla, está aprendiendo a sobrevivir mientras ocurre.

  • 118 ataques de FPV registrados en Járkiv desde principios de año, incluyendo 41 con drones de fibra óptica
  • Los drones FPV rusos pueden recorrer más de 40 kilómetros y son controlados por cable desde decenas de kilómetros de distancia
  • Al menos dos muertes civiles confirmadas: una el 22 de septiembre y otra el 11 de septiembre en el barrio de Pyatykhatky
  • 28.000 alumnos estudian en diez colegios ubicados en túneles del metro; dos hospitales tienen refugios subterráneos con capacidad quirúrgica

Los drones FPV rusos, controlados por cable desde decenas de kilómetros, atacan indiscriminadamente objetivos civiles y militares en Járkiv, causando incendios y muertes. Desde febrero, los ataques se han intensificado: en septiembre se registraron 118 ataques FPV, incluyendo 41 con drones de fibra óptica capaces de recorrer más de 40 kilómetros.

Járkiv, segunda ciudad de Ucrania con 1,4 millones de habitantes, experimenta una escalada de ataques con drones FPV rusos que causan muertes civiles y destrucción de infraestructuras, replicando el modelo de terror aplicado en Jersón.

Los cascos carbonizados de automóviles abandonados en las calles son el primer aviso de que la guerra está cerca. En Járkiv, segunda ciudad de Ucrania con 1,4 millones de habitantes, esos restos quemados cuentan una historia más específica: la llegada de los drones FPV rusos, pequeños aparatos pilotados por operadores a decenas de kilómetros de distancia que se han ganado una reputación por atacar sin distinción entre civiles y militares.

En el barrio de Pyatykhatky, los equipos municipales habían logrado limpiar parcialmente las calles, pero tres carcasas calcinadas permanecían en un tramo de apenas cien metros. La noche del 22 de septiembre, videos grabados mostraban incendios violentos causados por estos drones. Una persona murió quemada viva dentro de uno de esos vehículos. Victoria Dioshyna, de 62 años, estaba a pocos metros cuando sucedió. Eran las 21:00 cuando escuchó un zumbido seguido de dos explosiones. "Vimos los coches ardiendo. Una hora después hubo otra explosión. Hace pocos días, el 11 de septiembre, otro FPV mató a alguien que caminaba por esta misma acera. Sí, tenemos miedo, pero ¿qué podemos hacer?", dijo mientras caminaba entre los restos a la mañana siguiente.

Ese ataque fue parte de una operación más amplia. Los rusos lanzaron cerca de media docena de drones FPV a lo largo del día contra los barrios del norte de Járkiv, confirmando una escalada deliberada. Los medios locales lo llamaron "terrorismo de drones". Lo que hace esto particularmente significativo es que Járkiv, conocida como la capital cultural de Ucrania por su arquitectura y vida artística, nunca había experimentado este tipo de campaña sistemática. El primer ataque de un dron de fibra óptica en la ciudad se registró en febrero. Durante el verano, los rusos intensificaron el uso de estos aparatos, que funcionan con cables y pueden eludir los sistemas de interferencia electrónica. Solo pueden ser derribados a tiros.

A partir de julio, los ataques se volvieron más frecuentes y menos discriminados: gasolineras, camiones de basura, vehículos de evacuación, autos estacionados. En ese mes, uno de estos drones se estrelló contra una vivienda en un edificio de apartamentos por primera vez. Vsevolod Kozhemyak, fundador de la Brigada Khartia, una de las unidades militares más conocidas del país, publicó un video en julio mostrando imágenes de la cámara de un FPV ruso del centro de la ciudad. Su advertencia fue clara: en cuatro a seis meses, la ciudad estaría bajo la influencia activa de drones enemigos. "El enemigo dispone de decenas de miles", escribió en Facebook. Dmytro Batinov, oficial de alto rango del Centro de Sistemas No Tripulados del ejército ucraniano, fue más directo: "Se trata de puro terror contra la población civil. Es casi imposible causar daños militares significativos con este tipo de drones en algo tan grande como Járkiv".

Los ataques han comenzado a concentrarse en las áreas periféricas, donde gasolineras han sido destruidas y aldeas cercanas sufren constantemente. Desde el verano, se han instalado redes antidrones para proteger estas zonas. En una de las principales carreteras de acceso, un militar advierte a los conductores: "Hace pocos días, un dron que estaba esperando atacó un camión a poca distancia de aquí". Fue en ese mismo tramo donde un conductor de camión fue asesinado en mayo por otro FPV. A cinco kilómetros, otra gasolinera destruida muestra un vehículo volcado, completamente carbonizado.

En un pueblo rural a las afueras, Roslán Laptiy, bombero de profesión, mantiene un depósito con restos de drones derribados: reactores de Geranios-5, motores de Shahid iraníes, cables de fibra óptica. Mostró un video reciente de un FPV atacando su camión de bomberos. "Lo hemos reparado como podemos. Parches en el metal y parabrisas nuevo", dijo. Su compañero Oleg Zarichanskiy fue herido en julio cuando saltó del tractor municipal al escuchar el zumbido. Los restos quemados siguen en el depósito. "Me dejó todo el brazo y la espalda llenos de metralla", mostró las cicatrices.

El alcalde de Járkiv, Ihor Terekhov, confirmó que desde principios de año se han registrado 118 ataques de FPV, incluyendo 41 con drones de fibra óptica. Los rusos han extendido las capacidades de estos drones: ahora pueden recorrer más de 40 kilómetros, lo que significa que pueden alcanzar cualquier parte de la ciudad incluso si se lanzan desde territorio ruso. La respuesta de la ciudad ha sido radical. Además de redes antidrones, se han instalado unidades móviles antiaéreas y sistemas de interceptación electrónica. Pero la verdadera transformación es subterránea: diez colegios y 24 espacios educativos funcionan en los túneles del metro, donde estudian 28.000 alumnos. Dos hospitales han preparado refugios con capacidad quirúrgica y de rehabilitación. Se ha creado una gran sala para eventos culturales bajo tierra. La Ópera y las representaciones teatrales ahora ocurren bajo el asfalto. "Desafortunadamente los rusos nos obligan a vivir así. No podemos tener una vida normal", concluyó Terekhov, quien ahora concede entrevistas en refugios subterráneos.

Se trata de puro terror contra la población civil. Es casi imposible causar daños militares significativos con este tipo de drones en algo tan grande como Járkiv
— Dmytro Batinov, oficial del Centro de Sistemas No Tripulados del ejército ucraniano
En un plazo de entre cuatro a seis meses, lo más probable es que la ciudad se encuentre bajo la influencia activa de drones enemigos. El enemigo dispone de decenas de miles
— Vsevolod Kozhemyak, fundador de la Brigada Khartia
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