En Tokio, una furgoneta con luces moradas en el techo encarna una pregunta que la humanidad apenas comienza a formularse: ¿cómo se cuida la infraestructura que cuida de nosotros? GMO Internet Group ha lanzado el primer servicio de reparación móvil para robots humanoides en Japón, enviando ingenieros, repuestos y un robot de sustitución directamente al lugar de la avería para que la continuidad operativa nunca se rompa. El gesto es pequeño en escala, pero enorme en significado: señala el momento en que las máquinas dejan de ser herramientas experimentales para convertirse en pilares del tejido