En el umbral de una transición energética que redefine el mapa industrial de Colombia, Isagen firmó el 21 de septiembre un acuerdo para ceder 208 megavatios de capacidad instalada —cuatro centrales hidroeléctricas y cinco parques solares— al consorcio formado por EDF power solutions y BTG Pactual Commodities. El movimiento no es una retirada, sino una reconfiguración deliberada: la compañía libera capital de activos maduros para financiar una expansión agresiva en energía solar de gran escala. En este ciclo de vender para crecer, Isagen encarna la lógica de una industria que aprende a construi