En la provincia iraní de Qom, un tribunal de apelación ha confirmado esta semana la condena de setenta y cuatro latigazos contra la cantante Parastoo Ahmadi, quien publicó en YouTube un concierto íntimo grabado en un caravasar histórico donde aparecía sin velo junto a músicos hombres. La sentencia —que incluye dos años de prohibición para cantar y para salir del país— no es solo el castigo a una artista, sino la reafirmación de un orden que regula el cuerpo, la voz y la presencia pública de las mujeres iraníes. Dos años después de las protestas por Mahsa Amini, el Estado demuestra que las norm
Irán ratifica condena de 74 latigazos contra cantante por concierto sin velo
Setenta y cuatro latigazos, dos años sin cantar, sin poder salir del país
¿Por qué un video en YouTube generó una reacción judicial tan rápida?
Porque Ahmadi hizo exactamente lo que el sistema iraní prohíbe: una mujer cantando sin velo, con hombros descubiertos, junto a músicos hombres, grabado y publicado para que cualquiera lo viera. Las autoridades lo vieron en menos de veinticuatro horas.
¿Sabemos si el video fue denunciado por alguien específico o si las autoridades lo encontraron por su cuenta?
La fuente no lo especifica. Solo dice que la reacción fue rápida.
¿Cuál es la diferencia entre lo que hizo en 2022 y lo que hizo en 2024?
En 2022 publicó una canción durante las protestas por Mahsa Amini. Eso fue una declaración política. En 2024 publicó un concierto completo donde viola múltiples normas simultáneamente: sin velo, sin permiso, con hombres, grabado y difundido públicamente.
¿Cuáles son exactamente esas normas? ¿Están escritas en la ley o son interpretaciones de las autoridades?
La fuente dice "normas legales y religiosas", pero no detalla cuál es la base legal específica de cada restricción.
¿Qué significa que la decisión sea "firme y de obligado cumplimiento"?
Que no hay más apelaciones. El tribunal cerró la puerta. Ahmadi tiene que cumplir la sentencia.
¿Sabemos si ella planea resistir, apelar a nivel internacional, o si simplemente aceptará el castigo?
La fuente solo dice que confirmó la decisión en Instagram. No hay declaración sobre sus próximos pasos.
¿Hay otras cantantes enfrentando procesos similares?
La fuente no menciona otros casos actuales, pero establece que las restricciones sobre presentaciones musicales de mujeres son sistemáticas en Irán.
¿Cuándo se espera que se ejecute la sentencia?
La fuente no lo dice. Solo que es firme y de obligado cumplimiento.
The Pulse
- Un video de veintisiete minutos publicado en diciembre de 2024 bastó para que nueve personas fueran procesadas penalmente en Irán por organizar un concierto sin permiso y sin velo.
- La Sala 16 del Tribunal de Apelación de Qom rechazó todos los argumentos de la defensa en menos de veinticuatro horas y declaró la sentencia firme e inapelable.
- Ahmadi enfrenta setenta y cuatro latigazos, dos años sin poder ejercer su profesión y la prohibición de abandonar el país, un castigo que sus abogados calificaron de desproporcionado frente a un acto artístico.
- La condena llega en un momento en que muchas mujeres iraníes habían comenzado a aparecer sin hijab en espacios públicos como forma de desobediencia civil tras las protestas de 2022.
- El fallo deja en claro que las restricciones estructurales sobre las cantantes —sin discos, sin conciertos mixtos, sin cámaras— siguen vigentes y se aplican con plena fuerza institucional.
En la provincia iraní de Qom, un tribunal de apelación ha confirmado esta semana la condena de setenta y cuatro latigazos contra la cantante Parastoo Ahmadi, quien publicó en YouTube un concierto íntimo grabado en un caravasar histórico donde aparecía sin velo junto a músicos hombres. La sentencia —que incluye dos años de prohibición para cantar y para salir del país— no es solo el castigo a una artista, sino la reafirmación de un orden que regula el cuerpo, la voz y la presencia pública de las mujeres iraníes. Dos años después de las protestas por Mahsa Amini, el Estado demuestra que las normas no han cedido, aunque muchas mujeres sigan desafiándolas en silencio.
El 11 de diciembre de 2024, Parastoo Ahmadi publicó en YouTube un video de veintisiete minutos grabado en el caravasar histórico de Deir Gachin, en Irán. En él aparecía sin velo, con un vestido negro largo y los hombros descubiertos, cantando junto a cuatro músicos hombres. Las autoridades lo clasificaron como un concierto ilegal que violaba las normas legales y religiosas del país. Nueve personas fueron procesadas: la cantante, los músicos y quienes participaron en la producción.
Esta semana, la Sala 16 del Tribunal de Apelación de Qom ratificó la sentencia dictada en junio y rechazó todas las objeciones presentadas por la defensa. La condena es severa: setenta y cuatro latigazos, dos años de prohibición para cantar o realizar actividades audiovisuales, y restricción para salir del país. El tribunal declaró el fallo firme e inapelable. Ahmadi lo confirmó ella misma a través de Instagram.
Sus abogados habían argumentado que la presentación era un acto artístico sin intención delictiva. El tribunal no lo consideró relevante. En Irán, las cantantes no pueden grabar discos, solo pueden actuar ante público exclusivamente femenino y sin registro audiovisual. El video de Ahmadi violó todas esas reglas a la vez.
No es la primera vez que la artista enfrenta represalias. En 2022 publicó una canción en solidaridad con las protestas desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini, detenida por la Policía de la Moral por la forma en que llevaba el velo. Dos años después de aquel movimiento, cuando muchas mujeres habían comenzado a salir sin cubrirse la cabeza como acto de desobediencia, la condena de Ahmadi recuerda que el Estado no ha renunciado a hacer cumplir esas normas.
A un tribunal de apelación en la provincia iraní de Qom le tomó menos de veinticuatro horas reaccionar cuando Parastoo Ahmadi publicó un video en YouTube el 11 de diciembre de 2024. El clip de veintisiete minutos, grabado en el histórico caravasar de Deir Gachin, mostraba a la cantante sin velo, con un vestido negro largo y los hombros al descubierto, interpretando varias canciones junto a cuatro músicos hombres. Las autoridades lo llamaron un concierto sin permiso que violaba las normas legales y religiosas del país. Nueve personas fueron procesadas: Ahmadi, los cuatro músicos y cuatro personas más vinculadas a la producción.
Esta semana, la Sala 16 del Tribunal de Apelación de Qom rechazó todas las objeciones presentadas por la defensa y ratificó la sentencia emitida en junio por la Sala 122 del Tribunal Penal de Qom. La condena es severa: setenta y cuatro latigazos para Ahmadi, dos años de prohibición para cantar, realizar cualquier actividad audiovisual y salir del país. El tribunal declaró la decisión "firme y de obligado cumplimiento". Ahmadi confirmó el fallo a través de Instagram.
Los abogados de la cantante habían argumentado que la presentación tenía carácter artístico y que no existía intención delictiva. Esos argumentos no movieron al tribunal de apelación. En Irán, las restricciones sobre presentaciones musicales de mujeres son estructurales: las cantantes no pueden grabar discos y solo pueden ofrecer conciertos ante público femenino, sin cámaras de video ni fotografías. El video de Ahmadi violó todas esas reglas.
Esta no es la primera vez que Ahmadi enfrenta represalias por su trabajo. En 2022, publicó la canción "De la sangre de la juventud de la patria" durante las protestas desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini, quien fue detenida por la Policía de la Moral por la forma en que llevaba el velo islámico. Su muerte provocó manifestaciones en distintos puntos del país y un debate internacional sobre las normas que regulan la vestimenta de las mujeres iraníes. Dos años después de aquellas protestas, cuando numerosas mujeres habían comenzado a aparecer en espacios públicos sin cubrirse la cabeza como forma de desobediencia civil, las autoridades mantienen las normas sobre el uso obligatorio del hiyab y procesan a quienes las desafían.
La condena de Ahmadi refleja la persistencia de esas restricciones. No es un castigo menor: setenta y cuatro latigazos es castigo corporal. La prohibición de dos años la separa de su profesión y de su país. El tribunal ha dejado claro que la decisión no admite más recursos.
Notable Quotes
Las autoridades denunciaron a Ahmadi y a los demás participantes por realizar el concierto sin permiso y no respetar las normas legales y religiosas— Autoridades iraníes