En las aguas del estrecho de Ormuz, uno de los corredores más vitales del comercio energético mundial, dos petroleros estallaron en llamas el sábado tras navegar por un campo de minas, según anunció la Guardia Revolucionaria iraní. El incidente no es un hecho aislado, sino el último eslabón de una cadena de acciones y represalias entre Washington y Teherán que ha convertido el Golfo Pérsico en un escenario donde la economía global y la lógica de la guerra se entrelazan de forma cada vez más peligrosa. Lo que está en juego no es solo el destino de dos buques, sino la estabilidad de las rutas po
Irán: dos petroleros explotan en Ormuz tras chocar con minas en escalada del conflicto
No se reportaron víctimas confirmadas, aunque dos petroleros fueron destruidos con potencial riesgo para tripulaciones.