En las aguas que conectan el golfo Pérsico con el mundo, donde transita un tercio del petróleo global, Irán y Estados Unidos han cruzado una línea que transforma la tensión crónica en confrontación directa. La Guardia Revolucionaria iraní respondió el sábado a ataques estadounidenses contra tres de sus petroleros atacando a su vez seis embarcaciones vinculadas a Washington, y advirtió a todos los buques comerciales que el estrecho de Ormuz opera ahora bajo sus propias reglas. Lo que durante años fue una rivalidad de señales y provocaciones calculadas parece haberse convertido en una campaña so