En las aguas que conectan el mundo con su energía, el Golfo Pérsico vive una de sus horas más tensas: Irán ha emitido amenazas directas contra petroleros en Kuwait y Baréin, mientras Estados Unidos reporta haber destruido cinco buques iraníes en el Estrecho de Ormuz. Lo que comenzó como una confrontación bilateral ha escalado hasta incluir ataques a destructores de guerra y bases militares, poniendo en riesgo una de las arterias comerciales más vitales del planeta. La historia del petróleo y el poder vuelve a escribirse en estas aguas estrechas, con consecuencias que ningún mercado del mundo p