Cada generación tecnológica lleva consigo el peso de sus propias ambiciones, y el iPhone 18 Pro no es la excepción: analistas financieros proyectan que Apple podría fijar su próximo buque insignia entre mil 249 y mil 399 dólares en Estados Unidos, un salto histórico impulsado por el primer chip de dos nanómetros de la industria y por la creciente escasez de memoria dedicada a la inteligencia artificial. Lo que ocurre en las fábricas de Taiwán y en los centros de datos del mundo se traduce, inevitablemente, en el precio que un consumidor en Ciudad de México o en Los Ángeles pagará en septiembre